Opinión

Un buen ejemplo de reducción de deuda en tiempos de crisis

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Ya han tomado posesión dos nuevos gobernadores, el de Baja California Sur y la de Sonora, particularmente en la segunda entidad con problemas financieros y muchas denuncias de corrupción contra su antecesor. Entre los que pronto dejarán el cargo, incluidos los 12 del próximo año, hay muchos con serios problemas, muy endeudados, con opacidad.

Sin embargo en tres casos se observa un aceptable desempeño de las finanzas públicas estatales: Campeche, Querétaro y San Luis Potosí. Particularmente estos dos últimos redujeron su endeudamiento y dejan menos deuda que la que recibieron.

La semana pasada el gobernador de San Luis Potosí presentó lo que llaman su Sexto Informe Ciudadano, en verdad buenas cuentas, no sólo porque a estos gobernadores les tocaron momentos difíciles desde su llegada al gobierno, hasta su salida. La crisis financiera iniciada en 2008 provocó que las participaciones sólo recuperasen su poder adquisitivo perdido hasta 2013. Y hay incluso un “efecto de campana” en el caso del precio, que se observa si hacemos la gráfica del precio entre 2009 y 2015 y también un “efecto de rebote” en la tasa de crecimiento que se dio en 2010.

Las entidades se tuvieron que endeudar, unas más que otras y buenos resultados los hay, como en Tlaxcala que constitucionalmente no se puede endeudar a más de un año; Campeche y San Luis Potosí, con importantes reducciones.

Con motivo de la ratificación de la calificación con perspectiva 'estable' que acaba de realizar HR Rating -la única calificadora mexicana- al estado de SLP, me referiré al mismo.

Veamos: la deuda total del país, sin incluir PPS, ni los Bonos Cupón Cero, comparada con la de SLP, contrasta: en 2009 la deuda total era de 220 mil 896 millones de pesos, en 2015 es de 511 mil 719 millones; mientras la de SLP era de cuatro mil 593 millones, hoy de cuatro mil 346 millones de pesos, incluyendo el crédito de 750 millones de pesos para apoyar la instalación de una nueva planta automotriz.

•Respecto al PIBE el equivalente nacional era de 2.2 por ciento en 2009 y hoy de 2.9 por ciento. La de SLP de 2.1 por ciento en 2009 hoy de 1.3 por ciento.

• En relación a las participaciones, la de todas las entidades federativas pasa de 67 por ciento en 2009 a 85 por ciento, mientras la de SLP va de 66 por ciento en 2009 a 37 por ciento a junio de 2015.

• Respecto a los ingresos fiscales –nuevo indicador en lo publicado por la UCEF– SLP pasa de 15.3 en 2013, a 13.5 por ciento en 2015.

• Por otra parte, SLP pagaba un promedio en tasa de interés de 6.1 por ciento en 2009, hoy de 4.6 por ciento.

En el juego de los rankings, la deuda de esta entidad ocupa el lugar 24 en relación al monto de las participaciones, y su deuda representa 0.8 por ciento de la nacional; mientras el promedio nacional creció 132 por ciento de 2009 a 2015, y la de San Luis bajó 5.4 por ciento nominal. Su endeudamiento ocupa el lugar 25 en relación al PIBE igual que en relación a los ingresos totales y 27 en relación a la tasa de interés promedio, esto es de la más alta hacia la más baja.

En cuanto a rankings de 2009 a 2015, pasa de ocupar el 12 en monto, al 24; del 13 al 25 en relación al PIBE; del 10 al 24 en cuanto a las participaciones, y respecto a la tasa de interés del 14 al 27.

Finalmente, el tema del FAEB es muy claro que no se trata de deuda estatal, es originado por la mala fórmula, la dolosa aplicación del artículo 27 de la Ley de Coordinación Fiscal y el incumplimiento de compromisos parte de las autoridades federales desde 1992 hasta diciembre de 2014. Pero ese es otro tema, sólo mencionar que es importante recordar que el nuevo gobernador fue el titular de Educación y conoce muy bien la problemática del FAEB. Por cierto con un manejo positivo de los recursos federalizados.

Twitter: @davidcparamo

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