Opinión

Un auténtico japonés

 

ROKAI. No sé si sea el calor que apenas empieza o la dieta que cumplo a medias, pero cada que salgo a comer, la primera idea que cruza por mi mente es la de un restaurante japonés. Por desgracia, los lugares de la ciudad donde sirven buenos nigiris, sashimis delicados y en general la comida japonesa que no termina bañada en salsa de soya y chiles toreados, pueden contarse con los dedos.

En agosto de 2013 abrió el que hoy muchos consideran el mejor restaurante japonés de la ciudad, o al menos entre sus cinco máximos exponentes. El espacio es tan pequeño como su nombre: Rokai. No más de 35 lugares distribuidos entre algunas mesas y unas cuantas sillas en la barra hacen que la reservación sea obligada, si quiere comer o cenar aquí.

El chef Hiroshi Kawahito lleva en México casi el mismo tiempo que el restaurante. No habla bien español y aún se comunica en inglés con los meseros y los comensales que quieren platicar. Su técnica está apegada a la cocina japonesa tradicional, aunque se ha adaptado bien a los más frescos pescados, mariscos y otros ingredientes mexicanos. El resultado es una mezcla fantástica entre lo clásico y lo moderno. Le recomiendo que vaya en grupos pequeños, se siente en la barra y observe trabajar a Hiroshi.

Su menú de bebidas es pequeño, mas no por eso deficiente. Se autodefine como Izakaya –una especie de taberna japonesa- así que ya sea que quiera sake, vino o una cerveza artesanal para acompañar sus alimentos; encontrará opciones interesantes.

Da igual si es su primera visita o si es cliente frecuente, lo ideal es pedir el omakase. Esto usualmente significa darle toda su confianza al chef para mandarle lo que se le antoje en el momento, aunque aquí se asemeja más a una degustación impresa en el menú, que cambia diariamente. Reserve al menos una hora para ello.

Seguramente incluirá algunas piezas de nigiri: una pequeña cama de arroz cubierta por un corte perfecto de pescado. Tómelo con la mano para evitar que el arroz se desgaje, sumerja sólo una punta en la salsa de soya y disfrútelo. El sabor sutil de cada pescado es para disfrutarse por sí mismo. En algunas ocasiones Hiroshi lo sazona con un poco de wasabi, un toque cítrico o algún otro ingrediente que hará explotar los sabores en su boca.

El resto puede variar, incluyendo tal vez un témpura de aguacate con un interesante juego de texturas o un collar de pescado frito de sabor intenso, pero siempre te dejará ansiando una siguiente visita.

Debería saberlo
Río Ebro 87
Col.Cuauhtémoc,
Delegación Cuauhtémoc
5207 7543
Twitter: @Rokaimexico
Horarios:
Lunes a sábado de 14:00 a 23:00,
domingo de 14:00 a 17:30 horas.
Ideal para:
Tiempo: No menos de una hora
Precio: $500-550 por persona
Compañía: Amigos y pareja
Tarjetas:
American Express,
Master Card,
Visa; crédito y débito