Opinión

¿Un agravio más?

  
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RAfa y Julion

En cierto sentido es paradójica la reacción que causó la más reciente actualización de la lista de “nacionales especialmente designados” de la OFAC, la agencia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos encargada de imponer sanciones a individuos y empresas de otros países. La agencia y el listado operan principalmente para combatir el terrorismo internacional. No obstante, en materia de combate al crimen organizado hacen, en buena medida, lo que podría considerarse una buena práctica. A diferencia de la DEA, la OFAC no propicia violencia mediante aparatosos operativos policiales de captura, ni genera grandes costos presupuestales y sociales mediante el encarcelamiento masivo de los criminales de narcomenudistas y otros criminales de bajo rango. Por el contrario, la OFAC –en principio– le pega a los grandes delincuentes ahí, donde más les duele, en el bolsillo, y desenmascara redes de corrupción al más alto nivel. Con su última designación de mexicanos, la OFAC probablemente dio un golpe importante a uno de los principales operadores del crimen organizado en nuestro país (Raúl Flores, El Tío).

Comprensiblemente, la inclusión en la lista de Julión Álvarez y de Rafa Márquez ha generado consternación en la opinión pública por tratarse de figuras públicas admiradas por cientos de miles de mexicanos. La posición de Márquez como capitán de la Selección Mexicana de Futbol hace su designación particularmente sensible. Si los señalamientos en contra de Márquez fueran ciertos, serían un duro golpe a la moral nacional. Desafortunadamente, existen reservas justificadas en torno al proceso que la OFAC sigue para integrar su listado. Si las más recientes designaciones fueran infundadas, serían un agravio difícil de perdonar; uno más al lamentable historial de la administración Trump.

¿La OFAC se equivoca? A veces sí o, por lo menos, una buena defensa puede lograr que un nombre sea retirado de la lista. Apenas en febrero de este año el nombre del empresario John Fredy Cuellar Silva fue retirado de la lista de OFAC por falta de pruebas. Cuellar Silva había sido designado como socio y prestanombres del Chapo Guzmán. A pesar de la gravedad de esta acusación, la oficina no pudo aportar evidencia suficiente en contra del designado. La designación de KindHearts, una organización internacional de asistencia humanitaria, también pudo ser revertida… después de una batalla legal de cinco años, durante los cuales dicha organización no pudo seguir con su labor.

El proceso que la OFAC sigue para realizar las designaciones ya ha sido denunciado por activistas como violatorio del debido proceso. Entre otras deficiencias se ha señalado que no hay criterios claros para designar a una persona o empresa; tampoco se entrega a las personas designadas información suficiente sobre los hechos por los cuales se les investiga, ni sobre la evidencia que la oficina recabó antes de tomar la decisión de congelar sus activos. También se ha señalado que la OFAC no siempre sigue plazos razonables para responder las solicitudes de las personas que alegan haber sido designadas de forma injustificada (pueden pasar años antes de que dichas solicitudes sean resueltas). El proceso que sigue la OFAC incluso ha sido declarado inconstitucional por algunos tribunales en Estados Unidos.

En el caso de las últimas designaciones de mexicanos hay otro factor preocupante: el carácter eminente político de este instrumento. La OFAC y su listado no son neutrales –no pretenden serlo–. Son una herramienta que la Casa Blanca usa con un amplio margen de discrecionalidad. Si bien las 'designaciones' de OFAC suelen ser el resultado de investigaciones prolongadas, su anuncio es un asunto de oportunidad política. En febrero pasado, la OFAC designó a 13 personas y 12 empresas vinculadas con el gobierno iraní, como represalia ante las pruebas de misiles balísticos realizadas en dicho país. Hace apenas un par de semanas, el presidente Nicolás Maduro y 13 funcionarios venezolanos fueron agregados a la lista en el contexto de las elecciones para la Asamblea Constituyente (la más reciente embestida de Maduro para avanzar hacia el establecimiento de un régimen autocrático).

En el caso de Julión Álvarez y Rafa Márquez fue evidente la intención de lograr el mayor impacto mediático posible. Llama la atención el perfil público de ambos blancos y la cercanía con Peña Nieto en el caso de Álvarez (en particular porque apenas unas horas antes del anuncio, el presidente había estado en compañía del intérprete). De forma inusual, el director de OFAC se trasladó a nuestro país para hacer el anuncio directamente ante la prensa mexicana. Dejo a la interpretación del lector la motivación del gobierno norteamericano para lanzar este golpe o esta advertencia. Si el objetivo fue intimidar, ahora que viene la renegociación del TLC, o si se trató de otro berrinche de Donald Trump, tal vez por la reciente filtración de una llamada en la que le pide a Peña Nieto que deje de decir que México no pagará el muro.

Twitter: @laloguerrero

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