Opinión

Un aeropuerto que no acaba de despegar


 
 
Ayer se hizo la presentación del Programa de Inversiones en Infraestructura de Transporte y Comunicaciones.
 
Se trata de uno de los planes sectoriales en los que habrá de aterrizar el Programa Nacional de Desarrollo.
 
Este documento y su presentación trajeron noticias de dos tipos: buenas y malasEmpecemos por una buena.
 
 
Contempla inversiones en infraestructura y transporte para realizarse en el sexenio del orden de 582,000 millones de pesos corrientes y además lleva muchos proyectos concretos.
 
 
La mala es que esta cifra que parece tan enorme, en realidad es bastante limitada. Haga las divisiones y resulta que equivale a 97,000 millones de pesos por año.
 
 
Si se compara ese estimado anual con el PIB estimado para este año equivale apenas al 0.6%. No hay país que haya logrado modernizar su infraestructura con ese nivel de inversión.
 
 
La realidad es que se requiere mucho más.
 
 
La buena es que parece que el gobierno está consciente de ello y el Presidente Peña habló de una cifra global de 4 billones de pesos, que ascendería a más si se aprueba la reforma fiscal.
 
 
En esas dimensiones ya podríamos pensar en un verdadero esfuerzo de modernización.
 
 
La mala es que no se habló del que potencialmente será el mayor proyecto de infraestructura de todo el sexenio: el nuevo aeropuerto del Valle de México.
 
 
Muchos de los que asistimos a Palacio Nacional pensábamos que quizás esta sería la ocasión para anunciar que el proyecto va, aunque posteriormente se dieran a conocer los detalles.
 
 
Sin embargo, con la mesura que le caracteriza, el secretario de Comunicaciones y Transportes sólo señaló que se están analizando opciones.
 
 
Estas se estudiaron ampliamente en la administración anterior y en base a ellas se elaboró un Libro Blanco que seguramente ya repasaron y volvieron a repasar Ruiz Esparza y su susbsecretario de Transporte, Carlos Almada.
 
 
De acuerdo a lo que hemos sabido, el nuevo proyecto se ubica en terrenos cercanos pero diferentes a los de aquel abortado aeropuerto de Atenco.
 
 
Sin embargo, en contraste con el caso anterior, ya hubo un trabajo previo de adquisición de terrenos que permitirá que en el momento en el que se emprenda, avance con mucha más rapidez.
 
 
No está claro si la nueva terminal implicaría la inhabilitación de la actual, el AICM, o bien habría margen de usar ambos. Hay temas de logística que están aún considerándose.
 
 
Todo indica que se aprendió del pasado y no se quiere hacer el anuncio hasta que se tengan todos los elementos, o como decimos coloquialmente, los pelos de la burra en la mano.
 
Regresemos al asunto del programa de infraestructura.
 
 
La buena es que pareciera haber la determinación de que el tren de pasajeros vuelva a ser una realidad en el país.
 
 
La mala es que aún no están claros los esquemas financieros que harían viables los proyectos.
 
 
El tema de fondo son las tarifas. Para hacer realidad los proyectos, se requieren cuantiosos recursos que sólo invertirían las empresas si existe un respaldo fiscal.
 
 
Si las tarifas son altas para poder recuperar la inversión, no habrá los aforos requeridos. Si son bajas, las finanzas no darían. En casi todo el mundo, los trenes de pasajeros requieren subsidio. Veremos si es el caso de estas nuevas líneas.
 
 
Golpe
 
¿Quién dice que la captura de un narco no tiene que ver con la economía?
 
 
La aprehensión del líder los Z, el 'Z40', va a acreditar que el gobierno está lejos de haber dejado de lado la lucha contra el narco.
 
 
Sería excelente que los resultados fueran espectaculares en todos los frentes, incluyendo la captura de capos, pero no sólo allí.
 
 
Twitter: @E_Q_