Opinión

Última oportunidad, Peña

 
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Enrique Peña Nieto. (http://www.gob.mx/presidencia)

Se agota el tiempo, Enrique. Ya van cuatro años. ¿Parece que fue ayer cuando te calzaste la banda presidencial por primera vez? Hoy queda la mitad de ese tiempo para entregarla. Si los problemas y las crisis son oportunidades, entonces las tienes en abundancia. Algunas son de tu propia creación, otras ajenas. Ante las primeras es cuestión de enmendar yerros, para el resto sacar la casta.

Remodela el gabinete este mes o principios de enero, antes que tome posesión Trump. Gente con conocimiento y credibilidad, no cuates. Reaccionaste bien ante la reiterada impresión de que en la futura Fiscalía querías un guardaespaldas. Es necesario además quitar a los que ostentan como principal credencial ser cercanos a tu persona. Tienes un enlace con el entorno Trump en Luis Videgaray. En la Cancillería no sólo construiría puentes que te hacen falta, sino que podría entrar de nuevo a la escuálida baraja presidencial.

Agustín Carstens se va. Necesitas a Meade en Hacienda (y como posible candidato). Además, el titular de la SHCP nunca ha sido funcionario del Banxico (tampoco Videgaray). Está el subgobernador Manuel Ramos Francia, una de las mentes económicas más brillantes, y duro (¿sabes la diferencia entre Ramos Francia y un terrorista?: Que con el segundo se puede negociar). Otra alternativa es traer de regreso a Alejandro Werner, fogueado recientemente en el FMI y el sector bancario, pero Banxico de pura cepa.

Si hoy terminara tu sexenio, Enrique, no serías recordado por las reformas estructurales. Impresionantes, pero la población no siente mejora en sus bolsillos porque el crecimiento económico es escuálido. No es tu culpa, pero eso no se entiende. En cambio la sensación de que tu gobierno es el más corrupto desde López Portillo es algo generalizado. Si hoy tu nivel de aprobación se encuentra al mismo nivel que el IVA (16 por ciento) mucho se explica por ambos problemas. No puedes hacer nada para acelerar el PIB, aunque sí para reducir las raterías.

Pero no se combate la podredumbre con discursos (y menos aludiendo a la cultura). Tienes tiempo, apenas, de revertir lo que se percibe sobre tu administración. Necesitas gente intachable que no dude en investigar a fondo, acusar e ir hasta las últimas consecuencias (y tan arriba como sea necesario). Alguna vez dijiste que el presidente de México no tiene amigos. La lucha contra la corrupción es la mejor forma para demostrarlo.

Por otra parte, evita populismos inútiles. La subida al salario mínimo de 9.6 por ciento (¿a quién buscan engañar diciendo que la subida de cuatro pesos no cuenta en el porcentaje?) no beneficiará directamente a casi nadie (el IMSS registra a nueve mil 165 trabajadores formales que lo ganan). Cruza los dedos que no sea inflacionario. Algo es seguro: lo que no inflará es tu popularidad.

Twitter: @econokafka

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