Opinión

UDLAP, radiografía a empresas familiares mexicanas

 
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La Universidad de las Américas Puebla presentó este lunes por la mañana la Radiografía de la Empresa Familiar en México. Se trata de un estudio muy completo, minucioso e integral que descubre detalles del quehacer empresarial Pyme de vocación familiar.

Se trata de un trabajo de investigación que no tiene desperdicio y que si estuviéramos en otro país debiera contribuir a la revisión de las políticas públicas orientadas al sector empresarial respectivo. Pero estamos en México.

Un trabajo relevante que en siete capítulos nos permite conocer los detalles de las realidades de las empresas familiares en nuestra nación y si se habla de 'las realidades' es porque el trabajo académico ofrece detalles regionales muy interesantes que marcan las diferencias prevalecientes entre el quehacer empresarial de una unidad económica familiar en el norte, centro o sur-sureste del país.

Entre lo mucho, mucho, mucho interesante, encontramos un bloque impresionante de estadísticas que a grito reclaman la necesidad de reconocer que en nuestra nación sería muy importante invertir esfuerzos y recursos para profesionalizar el ejercicio empresarial de las empresas familiares en la economía mexicana.

A reserva de tratar el asunto a lo largo de esta columna en la presente semana, aquí algunos datos estadísticos que invitan a la reflexión: 71 por ciento de las empresas familiares mexicanas no cuentan con un plan empresarial estratégico. El 69 por ciento concentran su ejercicio productivo para atender necesidades regionales en donde se encuentran, sólo 6.0 por ciento tiene presencia en los mercados internacionales, 25 por ciento acuden a satisfacer el mercado nacional.

Solo 32 por ciento cuenta con un gobierno directivo, 21 por ciento un consejo de administración, 14 por ciento cuentan con una asamblea o consejo de familiar. Solo 15 por ciento mediante una junta de accionistas.

El 66 por ciento es dirigida por la primera generación, 29 por ciento por la segunda y sólo 4.0 por ciento por la tercera. El 67 por ciento no cuentan con un plan de formación profesional de su personal y sólo el 55 por ciento de las empresas familiares tienen entre 76 y 100 por ciento de los directivos familiares con nivel académico de licenciatura o posgrado.

El 73 por ciento de las empresas participantes en el estudio (escribiremos del universo de las empresas estudiadas) no cuentan con un plan de sucesión y 63 por ciento no cree necesario el contar con él. El 55 por ciento no tiene previsiones contempladas en el caso de que se presentaran contingencias que alteraran el liderazgo operativo de la empresa y 45 por ciento no piensan necesario el elaborarlo.

El trabajo del colectivo de ese centro académico de excelencia en el país, presentado por Juan Manuel San Martín y por Jorge Alberto Durán Encalada descubre una realidad que motiva al ejercicio público proactivo. Sería una lástima que las políticas públicas hacia el complejo empresarial Pyme no aproveche la generación de este conocimiento.

La política pública pro-Pyme y emprendedor ha contado con algunos vaivenes en sus casi 18 años de vida. Unos desde las empresas tradicionales hasta las de alto impacto y disruptivas. Otros desde las empresas que no innovan hacia aquellas con componentes relevantes en ese sentido. Desde las micro hasta las 'tractoras', desde las del nivel de sobrevivencia hasta las tecnológicas. Desde las vinculadas a nuestro gusto gastronómico hasta aquellas que se incorporan a la startupmanía.

Recién nombrado presidente del Inadem, Alejandro Delgado Ayala recibió la recomendación de que olvidara la posibilidad de atender a las microempresas dentro de la corriente tradicional para concentrar el recurso y esfuerzo de su reto hacia afinar la política e instrumentos de apoyo hacia las empresas relevantes por estar relacionadas con la tecnología y en el 'club de la startupmanía'. Resistió la tentación y comprometió mantenerse en lo que se ha hecho y bien, vinculado a las empresas abarroteras o de giros muy tradicionales.

El trabajo del Centro de Investigación de Empresas Familiares de la Universidad de las Américas es importante en tanto facilita la reflexión e invita a que las políticas públicas hacia las Pymes revisen lo que se ha hecho, de manera específica para las empresas familiares.

Llevan los resultados de este trabajo integral al menos hacia una pregunta básica: ¿cómo equilibrar los esfuerzos públicos hacia las Pymes relevantes (en la medida en que soportan el empleo, son las mayoritarias en número con un peso relevante en la generación de riqueza) frente a las 'nuevas Pymes' relacionadas con las TI y con el mundo digital?

Si tuviéramos que elegir, que no es un dilema posible, entre unas y otras, ¿cuál se quedaría al margen de las políticas públicas? ¿En qué porcentajes está el equilibrio?

Este columnista conoce dos estudios relevantes de centros académicos mexicanos de excelencia en el renglón de las empresas familiares. Uno de ellos de alcance internacional liderado por el Tecnológico de Monterrey y presentado el año anterior.

Este estudio de la Universidad de las Américas Puebla concentra su esfuerzo a nivel nacional, pero ofrece una riqueza regional que permite distinguir importantes diferencias en las prácticas empresariales de la muestra investigada.

La cultura empresarial no es homogénea en el país y sería imposible pretenderlo. Hay variantes significativas entre las empresas familiares consultadas.

Sería una verdadera pena que esta investigación que se presentó hoy por la mañana en un evento en importante hotel de la Av. Paseo de la Reforma en la CDMX, con la presencia del rector de ese centro de estudios, Luis Ernesto Derbez, exsecretario de Economía y exsecretario de Relaciones Exteriores durante la administración del presidente Vicente Fox (hoy autodefinido como a la izquierda dentro de la derecha, -PAN-) no sea aprovechado por el gobierno federal y por las entidades en la República Mexicana. Obliga este esfuerzo académico a que al menos se revise qué se ha hecho y si apunta hacia donde las conclusiones de este estudio marcan como recomendables.

Por lo pronto les recomiendo la lectura a quienes siguen el pulso Pyme nacional y nuestro humilde reconocimiento por este trabajo fundamental para entender la realidad del ecosistema Pyme familiar en la nación.

Twitter: @ETORREBLANCAJ

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