Opinión

Ucrania a la deriva

Ucrania enfrenta el expansionismo de Rusia hacia las ex repúblicas Soviéticas para reforzar su seguridad y el nacionalismo de sus habitantes que desean su integración al mundo global formando parte de la membresía de la Unión Europea (UE). En este contexto, la posición del presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha sido desafiante con la anexión de Crimea a su territorio; asimismo, ha armado a los separistas prorusos del Este y Sudeste de Ucrania, particularmente de las provincias de Donetsk, Lugansk y Járkov en donde éstos han enfrentado a la policía y a el ejército ucraniano. La localidad de Slaviansky (120 mil habitantes), a 117 kilómetros al norte de Donetsk, es el mayor foco de tensión.  Por lo demás, Rusia ha estacionado 40 mil efectivos a un kilómetro de la frontera con Ucrania.

La zona del Este, junto con Kiev, la capital de Ucrania, es la más industrializada y urbanizada del país; en ella vive la proporción más significativa de rusoparlantes, cuyo porcentaje en algunas provincias supera el 80.0 por ciento. Los rusoparlantes representan alrededor de 20.0 por ciento del total de la población de Ucrania. En este ámbito, los conflictos bélicos están profundizando la debilidad de la economía de Ucrania, que no ha logrado superar el impacto que recibió de la pasada crisis financiera mundial; en el 2009 su Producto Interno Bruto (PIB) cayó 15.0 por ciento, después de haber registrado un avance medio anual de 7.5 por ciento entre el 2000 y el 2007; en tiempos de la URSS, la economía de Ucrania fue la segunda más grande de ese bloque; empero, con el colapso del sistema soviético en 1991 y su transición de una economía planificada a una de mercado, Ucrania se sumió en la pobreza. La actividad productiva se contrajo en los nueve años que siguieron a la desintegración de la URSS; en 1999 su PIB era menor al que había registrado en 1991.

A pesar de la difícil situación económica, política y social que en el presente enfrenta Ucrania, posee una infraestructura importante para superarla. Ucrania produce todo tipo de vehículos de transporte, incluyendo los aviones antonov y naves espaciales; igualmente, es líder en la producción mundial de misiles y la tecnología relacionada con los mismos, ocupa el octavo lugar en la recepción de turistas a nivel mundial. Sin embargo, es vulnerable en materia de energéticos ya que en su mayoría los importa de Rusia. En este sentido, Moscú ha presionado a Kiev para que le pague la deuda energética que tiene; al mismo tiempo ha enviado cartas a los 18 miembros de la UE advirtiéndoles que cortará el suministro de gas a Ucrania y reducirá el bombeo de la UE si Kiev retrasa el pago de su factura pendiente. Un tercio del gas ruso que recibe Europa llega a través de Ucrania. Las amenazas de Moscú son un arma de doble filo dada la gran dependencia de sus ingresos de la exportación destinada a Europa; 70.0 por ciento de las exportaciones de energía de Rusia se destinan a Europa, de donde obtiene la mitad de los recursos para financiar su presupuesto.

En este ámbito, la UE ha considerado que se otorgue a Ucrania un paquete en ayudas y préstamos por 11 mil millones de Euros hasta el 2020, a fin de impulsar a su actividad productiva. Por otra parte, Libia y Argelia a través de España han ofrecido abastecer a Europa parte del gas que esta importa de Rusia; analistas piensan que Europa debiera considerar seriamente su dependencia energética de Rusia, buscando fuentes alternativas de abastecimiento. La oferta energética mundial se está incrementando sensiblemente con la explotación de exquisitos de lutitas en diferentes regiones del mundo. En el corto plazo es previsible que el conflicto entre Ucrania y Rusia afecte al comercio regional, impulsando el incremento de cotizaciones de materias primas como la energía, los metales y las agrícolas, principalmente.

Ante el agravamiento del conflicto, el presidente de EUA prepara con líderes de la UE nuevas sanciones contra Rusia para disuadirla que siga alebrestando a los separistas rusos de Ucrania. No se considera una intervención directa de EUA a través de la OTAN en conjunto con el Ejército de Ucrania que es el segundo de mayor tamaño en Europa, después de el de Rusia; sin embargo, se requiere una acción contundente de EUA y Europa frente a Rusia para que ésta cumpla con los compromisos recientemente adquiridos en Ginebra “para contribuir a frenar la escalada absteniéndose de hacer declaraciones provocadoras o maniobras de intimidación”. Lo acordado en Ginebra entre Rusia, Ucrania, EUA y la UE establece el desarme de las milicias prorusas que ocupan varias instalaciones públicas en las principales ciudades de la zona oriental de Ucrania, así como la amnistía de aquellos que participaron en desordenes, empero, no cometieron crímenes.

En este marco, será inevitable que Ucrania tenga que ofrecer a las regiones del Este una mayor autonomía, y Rusia no podrá eludir su exigencia de que Ucrania no ingrese a la OTAN, como lo han hecho otras naciones de la ex-URSS.