Opinión

Uber rebasará a Mancera… y a los demás


 
Lo maravilloso de la simbiosis tecnología más capitalismo es que facilita que los agentes económicos emprendan sin la intervención de regulaciones ni políticos. La tecnología siempre gana, y eso es precisamente lo que está ocurriendo con una novedosa aplicación de smartphone llamada Uber, que facilita la transportación de personas en taxis privados. Veamos.
 
 
Uber es un servicio que coloca numerosos autos en diferentes puntos de la ciudad, con un chofer, y que responde al llamado de sus clientes en tiempo real, acudiendo al lugar de la cita tras haber presionado algunos iconos en el teléfono inteligente. Pero no es un sitio de taxis. El servicio es impecable y el usuario puede calificar cada transacción en un sistema. El costo se carga automáticamente a la tarjeta de crédito. No son necesarias las propinas. Al final el cliente recibe en su smartphone un resumen con información clave: qué ruta siguió, cuánto duró, cuánto costó, por qué calles pasó, el mapa del recorrido, etc.
 
 
¿Es Uber un taxi de lujo? Yo no lo calificaría así. Es más bien un servicio de información que permite transacciones entre particulares en tiempo inmediato. De hecho, Uber no sólo presta servicios de transporte. Este diciembre también entrega árboles de Navidad en cuestión de minutos. Lo llevan a casa, lo instalan… y cualquiera puede mirar en la aplicación dónde se encuentra el camioncito más próximo con árboles disponibles. Maravilloso.
 
 
Un amigo me alertó sobre Uber. Mientras cenábamos en Polanco picó en su aplicación y detectó que a nuestro alrededor había 4 unidades (taxis) disponibles, listas para llevarnos. Uber es una aplicación relativamente joven, pero será gigantesca en meses. El jueves reveló que ya factura 20 millones de dólares cada semana. El mes pasado sumó más de 85 mil personas a su base de datos y a estas alturas debe estar llegando al medio millón de usuarios. Una locura.
 
El viernes se supo que Uber llegará a la India. Ya opera en Madrid, Lima, Santiago, Barcelona y muchas ciudades estadounidenses. Uber rebasará a todos los alcaldes del mundo, incluido Miguel Ángel Mancera. Es más veloz el emprendedurismo privado que los burócratas administrando permisos, concesiones o placas de taxi.
 
 
Twitter: @SOYCarlosMota