Opinión

TV y telecomunicaciones, hecho histórico

El Senado toma impulso para dar un paso al frente en la apertura de la televisión y las telecomunicaciones en México. Es histórico.

También es paradójico: la reforma la presentó el presidente Peña Nieto que, decían sus malquerientes, era un títere de los grandes intereses monopólicos que tienen postrado a México.

Los debates en el Senado y en los medios en favor de la reforma los ganó un senador del PAN, Javier Lozano, uno de los parlamentarios más críticos del actual gobierno.

Son buenas noticias para la democracia. Y malas para los analistas que tienden a distorsionar las cosas en favor del principal monopolio del país.

Tan sólo en llamadas de larga distancia, el consumidor se va a ahorrar 19 mil millones de pesos al año, como informó ayer el vocero gubernamental, Eduardo Sánchez.

Ese dinero que se ahorrará el ciudadano, dejará de entrar a la empresa preponderante en telefonía.

De ese tamaño es el enojo, porque va a dejar de ganar una cantidad estratosférica de dinero.

La izquierda, en este caso, se puso del lado del monopolio de las telecomunicaciones, e intentó dilatar un debate que al país le cuesta dinero, pero al monopolio le beneficia.

Incluso llegaron a decir que había que retrasar la discusión para después del Mundial de Futbol de Brasil.

Enrique Quintana escribió en estas páginas, apoyado en datos de la OCDE, que por cada día de retraso en la puesta en marcha de la competencia en el sector telecomunicaciones, el monopolio ganaba 62 millones de dólares, que pagamos los usuarios. Sí, por cada día.

La prensa de izquierda también fue parte de la estrategia de distorsión emprendida por el monopolio y sus alfiles en el Congreso, con lo que defendía su jugosa participación en la publicidad que éste derrama.

Como último argumento dilatador, se opusieron a que la dominancia sea considerada por servicio y no por sector como lo mandata la Constitución.

Si no les gustaba la dominancia por sector, ¿para qué pusieron en la Constitución que “el Instituto Federal de Telecomunicaciones deberá determinar la existencia de agentes económicos preponderantes en los sectores de radiodifusión y telecomunicaciones”?

Ellos, los actuales senadores y diputados lo pusieron así en la Constitución. Todos los panistas y casi todos los perredistas lo votaron con esa redacción.

¿Qué les hizo cambiar de idea a algunos panistas y a los perredistas, en tan poco tiempo?

¿Con esa ligereza hacen cambios constitucionales? Los discuten, los redactan, los votan, y en un par de meses ya los quieren volver a cambiar en sentido contrario.

O son unos irresponsables, o algo muy poderoso los hizo cambiar de opinión.

A las televisoras les van a poner competencia.

¿No que Peña Nieto fue impuesto por y para las televisoras?

Tendremos más cadenas de televisión abierta. Se va a repartir el pastel publicitario. La lucha entre las televisoras será por contenidos. Gana el público. Y ganan los que tienen talento.

Las telecomunicaciones ya no serán el monopolio de una empresa. Tendremos acceso a internet más rápido y más barato. Las llamadas de larga distancia nacional no van a tener un costo adicional. La interconexión ya no va a costar, lo que deberá significar ahorro para los usuarios.

Los cambios que vienen son mayúsculos. Y a medida que percibamos los beneficios, veremos también cuán perversos fueron los que quisieron frenar hasta el último momento, con el más nimio pretexto, la reforma en telecomunicaciones y su puesta en práctica.