Opinión

Turismo médico
en México, ¿ahora sí?

 
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turismo médico

En los últimos quince años, por lo menos, el gobierno mexicano ha sabido que nuestro país posee gran potencial para pelear por una buena tajada del lucrativo pastel que representa el turismo médico a nivel mundial o, por lo menos, del mercado que proviene de Estados Unidos, nación en la que los servicios hospitalarios y de salud suelen resultar muy costosos.

Sin embargo, a nivel de políticas públicas poco se ha hecho para facilitar que los empresarios nacionales inviertan con la certeza de contar con el apoyo oficial necesario para que sus proyectos prosperen. No obstante, este segmento es tan prometedor que sí ha habido avances en cuanto a la creación de infraestructura por parte de la iniciativa privada, pero con más discursos que acciones por parte del gobierno.

Hoy, al igual que lo hicieron los últimos tres titulares de la Secretaría de Turismo, su actual responsable, Enrique de la Madrid, toca el tema y anuncia la creación de un Consejo Consultivo para impulsar el turismo médico, con el objetivo de “aterrizar medidas concretas” para brindar servicios médicos de calidad a quienes viajan a México con ese propósito. Con este lenguaje, pareciera referirse precisamente a eso: a que sus antecesores hablaron sobre el asunto, pero sus palabras se quedaron en el aire y sin llegar a ninguna acción en específico.

Podemos recordar un poco: hace más de siete años, en febrero de 2010, el entonces secretario de Turismo, Rodolfo Elizondo, dio a conocer lo que llamó acciones y estrategias del gobierno federal “para delinear una política pública para el turismo médico, segmento con gran potencial en nuestro país”.

Según explicó, su objetivo era “adecuar las capacidades e infraestructura médica de México a la demanda esperada y eliminar los obstáculos para el desarrollo de este segmento”.

La iniciativa, enfocada básicamente a captar pacientes provenientes de la Unión Americana, parecía ir tan en serio, que incluso Elizondo trazó metas: en una primera fase (que iría de 2010 a 2015) se centrarían en quienes buscaran tratamientos básicos e intermedios (ortopedia, corazón, cáncer, odontología, oftalmología y cirugía estética) entre la población no asegurada y en grupos específicos, como la comunidad hispana, con seguro médico privado.

Así, una vez consolidado como destino de turismo médico, la siguiente fase abarcaría de 2016 a 2020 y buscaría posicionar al país como un lugar para recibir atención de alta especialidad, con servicios médicos avanzados. El mercado a explorar sería también la población estadounidense no asegurada y la que dispusiera de un seguro privado en general.

Si todo caminaba de acuerdo a lo planeado, el gobierno calderonista calculaba que para 2015 el segmento estaría representando la llegada anual de 450 mil turistas, que dejarían una derrama de mil 350 millones de dólares; cantidades que para 2020 se incrementarían a 650 mil visitantes, con un gasto de cuatro mil 50 millones de dólares.

Después de estudiar los casos de éxito en este segmento de Tailandia, India, Brasil, Costa Rica y Colombia, los estados que Elizondo vislumbraba con mayor potencial para desarrollar infraestructura para turismo médico eran Nuevo León, Chihuahua, Jalisco, Sonora, Colima y Baja California, así como la Ciudad de México.

Todavía falta conocer los detalles de lo que pretende hacer al respecto el actual secretario De la Madrid, pero de principio hay una diferencia básica con el plan propuesto por Elizondo: en aquellos días la estrategia involucraba a ocho secretarías de Estado: Sectur, Salud, Educación, Gobernación, Economía, Relaciones Exteriores, Hacienda y Comunicaciones y Transportes; en tanto que el Consejo Consultivo que De la Madrid espera instalar únicamente se integrará con las tres primeras.

El turismo médico “es uno de los nichos en México que hay que desarrollarlo (sic), ha venido creciendo de una manera un tanto natural y la Secretaría de Salud ha dado certificaciones importantes. Estamos en un buen momento. Espero que antes de un mes estemos instalando el consejo que nos va a ayudar para definir acciones puntuales desde las cuales podemos apoyar desde el gobierno federal”, explicó el titular de la Sectur.

No sabemos qué tanto avanzó lo propuesto hace siete años, Sectur no ha dado cifras de cuántos turistas llegan actualmente por este concepto, ni cuánto dinero dejan, habrá que esperar a ver cuál es la propuesta aterrizada y concreta de la actual administración para saber si ahora sí, o si solamente será una buena intención más.

Correo: garmenta@elfinanciero.com.mx

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