Opinión

Tucanes engallados

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Arturo Escobar

Apenas fue nombrado, Arturo Escobar salió a comprar legitimidad. Buscó a expertos en prevención y/o violencia, gente que ha construido un prestigio con años de trabajo, ya sea desde plataformas académicas, ya sea desde el activismo en calles y foros. ¿Recuerdan alguna foto del fugaz subsecretario con alguien de ese campo que pueda ser calificado como líder? Exacto. Ni su labia ni el abultado presupuesto de la Secretaría de Gobernación le alcanzó para maquillar las dudas que generó su nombramiento.

Pero Escobar no se arredró ante el vacío que le hicieron las organizaciones de la sociedad civil. Al contrario. Una muestra de ello es la forma y el fondo del comentario que envió al articulista y director de Reforma, René Delgado.

En su columna del 31 de octubre, Delgado reprodujo una comunicación que Escobar le hizo llegar:

“Te invito donde quieras y cuando quieras a platicar, discutir o debatir del tema de prevención social. Es más, acéptame la invitación a intercambiar opiniones sobre la política pública que quieras, con objeto de entender si efectivamente todo lo que has escrito de mí tiene fundamento, lo que no se vale es que escondido en una columna, donde yo no tengo réplica, me sigas desacreditando. Espero tu respuesta”.

En contra de la abrumadora cantidad de expertos que cuestionaron la designación de Escobar no sólo por su comportamiento en el pasado proceso electoral, donde fue cara y voz del violador de leyes PVEM, sino también por su desconocimiento de la materia –evidenciado para empezar en que promueve la pena de muerte como “medida de prevención”–, este abogado presume ser todólogo en política pública. Que se cuiden en el gabinete, no vaya a ser que uno de estos días el presidente Peña Nieto se dé cuenta de que no puede desperdiciar tan grande concepto que de sí mismo tiene el licenciado Escobar.

En esa línea, ayer Escobar quiso resucitar a punta de amenazas en contra de Santiago Nieto, el titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales que intenta procesarlo.

Escobar, ese que se siente capaz de discutir cualquier política pública, podría estar cometiendo un error nada sofisticado, de primerizo. El fiscal, en desgracia como esté por aparentes fallas de procedimiento, representa (todavía) al gobierno de la República. Si el licenciado Arturo Escobar cree que sólo se está enfrentando al licenciado Santiago Nieto está haciendo mal los cálculos.

Escobar exige una disculpa del fiscal. El exsubsecretario pasa por alto que una cosa es que desde el PRI le hayan montado una campaña de socavamiento al fiscal, pero que sería muy distinto alimentar un escándalo que envíe una señal (otra) al mundo de que en México a los amigos del presidente las instituciones les hacen los mandados, al grado de que incluso se dan el lujo de intentar arrodillarlas.

Si Escobar quiere escapar de la ley alegando que el fiscal Nieto no puede juzgarlo pues ocultó una asesoría al PRD, pues que ponga el ejemplo: si tanta hambre de total transparencia trae, que abra la declaración patrimonial que dejó oculta una residencia en Texas.
Tiempo de lobos, digo, de tucanes engallados.

Amparo contra Chapultepec
Ante el aviso de cancelación de “proyecto conceptual” que publicó ProCDMX, el cual no tiene efecto jurídico alguno, además de que señala que continuará vigente la Declaratoria de Necesidad; resulta sumamente relevante la resolución de la jueza segunda de distrito en materia administrativa en la que decreta la suspensión provisional de dicha declaratoria y del título de concesión, los cuales deberían ser revocados para cumplir con la voluntad ciudadana expresada el 6 de diciembre.

Twitter: @SalCamarena

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