Opinión

Trump y los Republicanos

  
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Donald Trump

Analizar la relación de Donald Trump con el Partido Republicano es esencial para entender cómo se hizo de la candidatura, cómo ganó la elección y cómo va a gobernar. Sobre todo si consideramos que él no dispone de un equipo con experiencia pública ni de una estructura nacional que apoye sus reformas. Convivirá además con una mayoría de ese partido en el Congreso y los gobiernos y asambleas estatales.

Lo primero a considerar es que el Grand Old Party es una coalición de facciones que sólo tienen en común una visión liberal y que evoluciona de una elección a otra con mucho pragmatismo. El partido de Nixon no se parece en nada al actual.

Se complican más las cosas cuando uno quiere encasillar a los políticos en algún bando, porque se van moviendo en sus posiciones y porque muchas veces se ubican en la intersección de ellos. Hechas esas salvedades, podríamos distinguir estas corrientes:

El establishment. Es la élite de burgueses y tecnócratas que detenta el control del partido. Representa los intereses de las grandes corporaciones (“Wall Street”). Lo que les interesa es que la economía funcione, sin importar mucho las consideraciones ideológicas. En ese sentido, están abiertos a la migración selectiva, a los tratados comerciales y a una política exterior que apoye el crecimiento (el G-20). Al no tener una base social propia, dependen de las alianzas que van construyendo. Ejemplos: George W. Bush, George H.W. Bush, Lindsey Graham, Carly Fiorina, Orrin Hatch, John Boehner, Condoleezza Rice, John McCain, John Kasich.

Los moderados. Representa los intereses locales (“main street”) e incluye a la mayoría de los gobernadores de Estados con mucha población Demócrata. Son conservadores en lo fiscal pero aceptan las políticas redistributivas, las regulaciones (ambientales, laborales, de defensa del consumidor); la reforma migratoria, los derechos civiles y el apoyo a los acuerdos multilaterales, por lo que se les acusa de “cripto-Demócratas”. Es un clan en decadencia. Ejemplos: Mitt Romney, Paul Ryan, Reince Priebus, George Pataki, Chris Christie, Rudy Giuliani, Jeb Bush, Paul O’Neilll, Colin Powell, Scott Walker, Bobby Jindal.

Los conservadores. Son los Republicanos de hueso colorado, enemigos de los impuestos, las regulaciones, los sindicatos; partidarios de una poderosa fuerza militar y, al mismo tiempo, del aislacionismo y el abandono de los organismos internacionales; tolerantes con la migración y el libre comercio. Por ser favorables tanto a los valores familiares, como a la “ley y orden”, chocan con los Libertarianos. Se están fortaleciendo. Ejemplos: Mike Pence, Roger Ailes, Mike Pompeo, Newt Gingrich, Pete Olson, John R. Bolton, Marco Rubio, Jeff Sessions, Rick Perry.

La derecha religiosa. Evangélicos, mormones, pentecostales, católicos y judíos ortodoxos unidos en la defensa de los valores familiares y en contra de los Demócratas secularistas (Hillary Clinton). Influyen mucho a nivel local. En política exterior se alinean con los Conservadores, en política social con los Moderados y en política económica son proteccionistas y antiimigración como el Tea Party. Ejemplos: Rick Santorum, Mike Huckabee, Ben Carson.

Los libertarianos. Están por reducir al mínimo al gobierno federal y por devolverle poderes a los Estados. Proponen el “flat tax” y no se oponen a la reforma migratoria o a los acuerdos comerciales. Critican el gasto y las intervenciones militares, con excepción de las que combaten el terrorismo. Le dan gran valor a la libertad personal y por eso apoyan la despenalización del aborto y la mariguana; el derecho a poseer armas y a la privacidad. Ejemplos: Clint Eastwood, Rand Paul, Richard Hanna, Raúl Labrador.

El Tea Party. Surge hace una década como una rebelión populista contra el Establishment (parecido a lo que sucedió con Bernie Sanders respecto a la élite del otro partido). Representan un Libertarianismo moderado que no se opone a otorgar beneficios sociales a “quien lo merece” (el que no puede trabajar). Su oposición a los impuestos y a la migración descontrolada es principista. Tienden a desaparecer.
Ejemplos: Ted Cruz, Sarah Palin, Mike Lee, Herman Cain.

Aunque Trump no se identifica con ninguno de estos grupos, el Contract with the American voter contiene ideas y propuestas de todos ellos. En su gabinete se integrarán representantes de cada uno, con excepción del primero, que desde el principio le declaró la guerra.


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