Opinión

Trump y la economía mexicana

 
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Donald Trump

Trump ha sido elegido como el candidato del Partido Republicano para la presidencia de Estados Unidos, a pesar de las pocas probabilidades que le otorgaban los 'principales expertos políticos' hace sólo algunos meses. Esto era porque pensaban que varias de sus propuestas era peligrosas para Estados Unidos y para el resto del mundo, haciéndolo inaceptable para los electores, además de que no tiene ninguna experiencia política o gubernamental previa, así como porque carecía de un equipo de trabajo reconocido.

Sin embargo ha triunfado en las elecciones internas de su partido. Esto es por su gran habilidad para entender lo que quieren los electores, los convence de que él tiene la capacidad de dárselos y porque propone soluciones sencillas para problemas complejos, aunque sean inviables en la práctica. Su campaña estuvo basada en identificar a los enemigos de su país y en proponer el aislamiento de su nación del resto del mundo, concepto muy utilizado a lo largo de su historia. Así, desea revisar o cancelar acuerdos globales como con la OTAN, la Organización Mundial del Comercio, el Tratado de Libre Comercio y otros más, que de llevarse al cabo cambiaría de manera drástica el actual equilibrio económico y político en el mundo. Además propone elevar los aranceles a las importaciones de porcentajes menores al 2.0 por ciento hasta 25 por ciento; pero por otro lado piensa reducir el Impuesto sobre la Renta para las empresas.

A México le afecta mucho la política económica que se decida llevar en nuestro vecino país del norte, ya que es nuestro principal socio comercial y financiero en el mundo y nuestras economías se han beneficiado de manera mutua del Tratado de Libre Comercio. Hay que enfatizar que cerca de la tercera parte de nuestro PIB deriva del comercio internacional y este es en 80 por ciento realizado con Estados Unidos. El imponer trabas y aranceles al mismo tendría un impacto directo en nuestra actividad económica y en el empleo, pero también afectaría a cientos de miles de empresas norteamericanas que dependen del mercado mexicano para sus exportaciones y de las importaciones de insumos y productos de nuestro país para su producción.

Esto me recuerda cuando Gran Bretaña tuvo el referéndum respecto a salirse de la Unión Europea y eran numerosos los 'expertos' que decían que esto no podría ocurrir, por los elevados costos que conlleva esta medida. Al final predominó el sentimiento de la sociedad sobre su raciocinio y sentido común, provocando un alto costo a esa nación.

Ahora con Trump sucede algo parecido, en donde varias voces opinan que no ganará por los altos costos de sus propuestas, pero en donde la gran mayoría de la población de ese país no identifica los beneficios derivados del comercio internacional y el costo de aislarse.

Aunque este candidato pierda las elecciones presidenciales el próximo noviembre, el golpe a nuestra economía está dado, ya que se ha generalizado la opinión de que el TLC no beneficia a Estados Unidos y que, por el contrario, es dañino, por lo que cualquiera de los dos candidatos que gane la presidencia tratará de renegociarlo. Además, la mayoría de os estadounidenses opina que los mexicanos que residen en aquel país les están quitando los puestos de trabajos.

Por lo mismo, se podrán tener los siguientes impactos en nuestra economía, sobre todo si gana el candidato republicano: 1) Habrá mayores trabas al comercio entre nuestros dos países en los siguientes meses, lo que puede incrementar el déficit comercial de México. 2) Las empresas estadounidenses sufrirán presiones para reducir sus inversiones en nuestro país. 3) Los trabajadores mexicanos en Estados Unidos tendrán mayores dificultades para obtener empleo en aquel país, lo que puede propiciar un retorno adicional hacía México. 4) El tipo de cambio seguirá presionado por los menores flujos de capitales. Y 5) Las tasas de interés seguirán elevándose, aunque no lo hagan en el exterior, como reflejo de la menor entrada de capitales y del mayor grado de riesgo crediticio del país. Para cada uno de estos riesgos se tendrán que definir estrategias para compensarlos, tanto por parte de las empresas y personas, como por el gobierno.

Correo: benito.solis@solidea.com.mx

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