Opinión

Trump, ponchado

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Trump

La encuesta de The Washington Post-ABC publicada ayer jueves 14 de abril y levantada la semana pasada muestra cómo Donald Trump es repudiado por una gran parte del pueblo estadounidense —67 por ciento—. En mi opinión, la encuesta tiene dos grandes lecturas: le será difícil amarrar la candidatura republicana y, de lograrlo, el camino para la Casa Blanca le está prácticamente vedado.

Como era de esperarse, la encuesta muestra altos porcentajes desfavorables especialmente entre las minorías raciales: 91 por ciento de afroamericanos y 81 por ciento de latinos. Según Latino-Decisions, la encuestadora más influyente del comportamiento electoral de los hispanos, para que un candidato republicano llegue a la Casa Blanca necesita obtener por lo menos 40 por ciento del voto latino.

En 1980 Ronald Reagan llegó a la Casa Blanca después de obtener 56 por ciento del voto blanco. En 2012 (32 años más tarde), Romney perdió la elección presidencial aunque obtuvo 59 por ciento del voto blanco. Es decir, las minorías raciales han incrementado su importancia electoral. Esto quedó demostrado en la segunda victoria presidencial de Obama frente a Romney en 2012, cuando sólo obtuvo 39 por ciento del voto blanco pero un sólido apoyo de las minorías: 81 por ciento. La lección de 2012 es muy concreta: la población blanca ya no es suficiente para llegar a la Casa Blanca. Ante el cambio demográfico en Estados Unidos, en el presente y especialmente el futuro, las minorías étnicas son la llave de la Oficina Oval.

Pero la gran sorpresa de la encuesta publicada ayer por el diario de la capital de Estados Unidos está en que 59 por ciento de los blancos tienen una opinión desfavorable del magnate de los bienes raíces. 73 por ciento de blancos con educación universitaria y 52 por ciento de los electores sin educación universitaria lo reprueban. Es decir, no sólo es cierto que entre más educado el elector, mayores son sus probabilidades de repudiarlo.

Trump ha quemado muchos puentes y atacado segmentos muy importantes del electorado: musulmanes, países como México, Japón y China, así como minorías raciales y discapacitados. Pero sin duda, el segmento más importante del electorado contra el que ha arremetido son las mujeres. Especialmente en las últimas semanas en que su campaña ha marchado mal, Trump publicó una foto poco favorable de Heidi Cruz —esposa de Ted Cruz— comparándola con su esposa Melania (modelo eslovaca). Casi inmediatamente después, en una entrevista para un programa de la cadena MSNBC, sentenció: “las mujeres que han tenido un aborto deben de ser castigadas”. Estas dos acciones provocaron todo tipo de reacciones desfavorables.

Según la encuesta mencionada, 75 por ciento de las mujeres tiene una opinión negativa. Esto es especialmente relevante puesto que las mujeres votan más frecuentemente que los hombres.

Otra reciente encuesta que reprueba al magnate de los bienes raíces es la de YouGov/The Economist, publicada el 13 de abril, donde 77 por ciento considera que no tiene capacidad para ser presidente; mientras que sólo 44 por ciento piensa lo mismo de Hillary Clinton. En cuanto a honestidad y confiabilidad, sólo 27 por ciento dice que Trump es honesto y confiable, posicionándolo en el último lugar entre los cinco aspirantes, tres republicanos y dos demócratas que sobreviven.

La reprobación generalizada de Trump está provocando que se especule que es probable que los demócratas recuperen el Senado (requieren ganar cinco curules más), y hasta podrían llevarse la mayoría de la Cámara baja del Congreso (ganando más de 31 distritos) en la elección del próximo 8 de noviembre. La explicación está en la creciente polarización política en Estados Unidos, donde el elector se ha tornado más partidista. Es decir, quien votará por la demócrata Hillary Clinton para presidente, no lo hará por un legislador republicano.

Poco a poco, más y más gente se está enojando con Trump. Como las encuestas nos muestran, Trump ha ido perdiendo su posicionamiento como aspirante republicano favorito.

Una sorpresa más en este año electoral que ha sido como montaña rusa es que se desfonde la campaña electoral de Trump y Ted Cruz, el senador archiconservador de Texas se quede con la nominación en una convención abierta a finales de julio en Cleveland. De darse este escenario, mi pronóstico sería que Hillary Clinton será la primera mujer en despachar en la Oficina Oval y de paso los demócratas obtendrían mayoría al menos en una cámara legislativa.

De darse ese escenario o alguno similar, acabaremos agradeciéndole a Trump sus groserías y mentiras.

Twitter:
@RafaelFdeC

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