Opinión

Trump, es el cambio social

   
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Trump durante su campaña. (AP/Archivo)

Estoy convencido de que lo que explica el comportamiento político de los últimos meses es el cambio social. Me refiero con esto al conjunto de transformaciones que estamos viendo y que responden al fin de una plataforma comunicacional y el inicio de otra.

El funcionamiento de la sociedad lo hemos explicado, desde hace milenios, privilegiando una fuente de poder sobre las demás. Usted recordará que hay sólo tres fuentes de poder: la violencia (poder coercitivo), los recursos (poder económico), y la autoridad (poder persuasivo). Los dos primeros son muy costosos, de forma que nunca ha sobrevivido un régimen político haciendo uso sólo de ellos. Sin embargo, hemos explicado el devenir de las sociedades siempre con base en ellos. Historia política, se le llama hoy a lo que fue tan sólo historia desde tiempos de Heródoto hasta casi el final del siglo XIX, y que es la interpretación del mundo con base en el poder coercitivo: la violencia o la amenaza de la misma. La guerra es la continuación de la política con otros medios, dicen que dijo von Clausewitz.

Desde fines del siglo XIX, y en buena medida por influencia de Marx, las interpretaciones del devenir social son económicas. A todo se le busca una causa económica, que entonces permita aplicar un modelito de 'modos de producción' bastante limitado, y una dinámica de lucha de clases, aunque sea imposible hablar de ese tipo de divisiones sociales en casi toda la historia humana.

Creo que lo que realmente nos ayuda a entender la dinámica de las sociedades, no sólo la actual, sino todas las que hemos construido los humanos, es la manera en que creamos un discurso que legitime el poder, es decir, que soporte esa tercera fuente de poder que hemos llamado autoridad. Y me parece que este tipo de discursos, o como ahora se les llama, narrativas, dependen en gran medida de la forma en que podemos comunicarnos. La razón es que para que una idea se convierta en narrativa, es decir, sea aceptada por muchos, hay que hacerla común, y eso requiere comunicarnos. Y no todas las formas de comunicación permiten hacerlo de forma eficiente.

Hace 500 años, la plataforma de comunicación ascendente era la imprenta. Poco a poco fue sustituyendo a la escritura, y convirtió a la sociedad en algo diferente. Ocurrió en Europa, y por lo mismo ese continente, que en 1450 era bastante pobre, se convirtió en el centro del poder global en poco tiempo. Casi todo lo que hablamos de política hoy en día proviene de la cultura creada por la imprenta: periódicos, folletos, discusiones de café, pero también elecciones, naciones, contrato social, y muchas cosas más.

Esa época terminó a inicios del siglo XX, con la aparición de los medios masivos que transformaron al mundo y a la política. Por eso desde hace tiempo es más importante la televisión para ganar elecciones que los periódicos. Y por eso ya no importan mucho las propuestas políticas, sino los spots.

Pero ahora eso también está cambiando, con la aparición de las redes sociales. Y la generación de los medios masivos sufre por ello. En el caso de Estados Unidos, esa generación que sufre tiene más de 40 años, con educación inferior a la media, son más religiosos que la mayoría, y viven en pueblos. Son los que votaron por Trump. Y lo hicieron porque ven desaparecer su mundo, y tienen miedo. Y tanto Obama como Hillary representaban a la élite citadina y estudiada, que ellos perciben como amenaza. Pero no sólo por eso, como veremos mañana.

Twitter: @macariomx

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