Opinión

Trump, el (fallido) seductor

   
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Trump. (Bloomberg)

Como aquel cínico que lleva flores a su pareja y la llena de halagos después de gritarle, así actuó el Donald Trump seductor, que con siete días como presidente y tal como lo hizo en campaña, en una misma frase intentaba halagar a México y someterlo.

Durante siete meses muchas notas de filtraciones intentaron contarnos pedazos de esta primera conversación entre nuestro jefe de Estado y el mandatario estadounidense, pero ayer una nota del Washington Post dejó de lado las especulaciones sólo para revelarnos el tono de la conversación del viernes 27 de enero.

Aquí una lista de frases que desnudan el trato y la visión de un racista pero 'seductor' Trump:

“Good. I want you to be so popular that your people will call for a constitutional amendment in Mexico so that you can run again for another six years”.

“Muy bien. Quiero que seas tan popular que tu pueblo pida una reforma constitucional en México para que puedas volver a gobernar por otros seis años”.

“It will look good for both of us. I will say with you representing Mexico and me representing the United States we will have a good agreement and we will almost become the fathers of our country”.

“Se verá bien para los dos. Voy a decirlo frente a ustedes que representan a México y yo que represento a los Estados Unidos tendremos un buen acuerdo y casi llegaremos a ser los padres de nuestro país”.

“You know, we should put that in the statement. Your words are so beautiful. Those are beautiful words and I do not think I can speak that beautifully, okay? It would be great to put those words at the end of the statement”.

“Sabes, deberíamos poner eso en la declaración. Tus palabras son tan hermosas. Esas son palabras hermosas y no creo que pueda hablar tan maravillosamente, ¿estás de acuerdo? Sería genial poner esas palabras al final de la declaración. De verdad sería agradable”.

“It is you and I against the world, Enrique, do not forget”.

“Somos tú y yo contra el mundo, Enrique, no lo olvides”.


Poder ilimitado, padre de la Patria, palabras hermosas y unidos contra el mundo. Esto le vendió Donald Trump al presidente Enrique Peña Nieto cuando la aprobación de su gobierno estaba en 12 por ciento, cuando el gasolinazo incendiaba el ánimo social y la inseguridad registraba su peor mes en cinco años. Mientras el Ejecutivo mexicano contaba los meses para correr a Ixtapan de la Sal, Trump le ofrecía otro sexenio. Si pensamos en el México que vivíamos en ese momento, el comentario pasa de burla a insulto.

Y se atrevió a más: lo hizo creer que alguna vez podrían ser considerados padres de sus (respectivas) patrias.

Imagino la cara de Enrique Peña Nieto haciendo un breve recuento mental de su sexenio, marcado por Ayotzinapa y la 'casa blanca', borrando de su mente cualquier posibilidad de aparecer en algún billete dentro de cuarenta, cincuenta, sesenta años. La historia no jugará de su lado.

Y esa conversación enmarcada por el halago de “hermosas palabras”, puso a Peña Nieto nuevamente en ridículo. En México, los senadores con los que habló después de esa llamada reclamaron la ‘debilidad’ y ‘sumisión’ que no mostró la mano dura que presumió.

“Veo a un Trump grosero y un Peña Nieto sin firmeza para poder rechazar cualquier comentario que agrediera su dignidad como presidente mexicano”, le reclamó Miguel Barbosa.

“Lo único que me interesa es que ambas naciones lo hagan bien –para su gobierno, para usted y para que realmente tengamos una relación con amistad y una relación muy constructiva”, dijo también Peña a Trump, desnudando su debilidad ante lo que más que ‘hermosas palabras’, son lugares comunes de una falsa amistad diplomática.

Twitter: @jrisco

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