Opinión

Tres mensajes clave de Peña a los embajadores


 
Cuando uno participa de una u otra forma en la reunión anual de embajadores y cónsules que convoca año con año la Cancillería es inevitable experimentar una sensación de contagio de la diplomacia que nos representa en el exterior. Con todos los embajadores y cónsules mexicanos reunidos, queriendo comprender los atributos del nuevo México (el de las reformas estructurales; el del diálogo entre partidos; el del “momento” financiero…), cualquiera quisiera decirles: “hablen bien de México, por favor”. De toda suerte, todos llevamos una especie de “embajador” dentro; algo así como una “vocecita” interna que te orilla a decirle a cualquier extranjero que te topas fuera de la patria que se pierde de mucho si nunca ha venido.
 
El viernes concluyó la reunión número 25 de embajadores y cónsules. A la comida de clausura, con el presidente Peña, llegaron invitados que de una u otra forma nos representan afuera, aunque sin cargo diplomático. Carlos Slim apareció junto a otros invitados especiales, por ejemplo.
 
 
Por la mañana hubo una sesión con Gerardo Rodríguez Regordosa, el ex subsecretario de Hacienda que ahora funge como director ejecutivo para mercados emergentes de BlackRock, quien puntualmente mostró la realidad económica a los embajadores: estamos “en medio” dijo, en muchas categorías económicas relevantes. ¿Cuáles? Percepción de corrupción; libertad económica; facilidad para hacer negocios; gobernabilidad… Gerardo sostiene que el paso evolutivo que le permite a cualquier país emergente “graduarse” (convertirse en desarrollado), depende en buena medida de los avances en productividad. Los embajadores llevarán ese mensaje como fundamental.
 
 
Pero el presidente Peña fue quien puso los acentos altos de la nueva política exterior nacional. Uno de los más relevantes fue en el tema de la inseguridad y la violencia, a las que Peña ahora ve acotadas, y así quiere que los embajadores lo transmitan. Dijo: “la problemática de seguridad comienza a limitarse a zonas específicas del país.” El acento en la palabra “zonas específicas” fue notorio.
 
Lo que Peña quiere es que los embajadores digan que ahora México sí tiene “rumbo”, y acentuó la idea de que las reformas que se realizaron en 2013 tienen el objetivo de liberar todo el “potencial” del país. Al mismo tiempo, el Ejecutivo insistió en la vocación interconectada de México como economía hacia el exterior, algo que recalcó al subrayar los “10 Tratados de Libre Comercio”, con los que “los productos mexicanos tienen acceso preferencial a un mercado de más de mil 200 millones de consumidores en 45 países.”
 
Inseguridad acotada; país con rumbo; México global. Los tres mensajes de Peña a los embajadores.
 
 
Twitter: @SOYCarlosMota