Opinión

Tres elementos clave para la reunión del Banxico

 
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 [Bloomberg] EN PORTADA: Banxico reporta máximo histórico de 163,515 mdd al cierre de diciembre.

La economía se ha ralentizado, la inflación está en su objetivo pero con riesgos al alza y el peso se ha revalorado quizá sólo de manera transitoria. Sin duda un entorno contrastante y retador para el Banco Central local. Esta misma semana se reúne el Banxico a deliberar sobre su política monetaria y aquí presento lo que creo va a suceder.

Importante recordar que la última reunión de política monetaria de Banxico se llevó a cabo hace casi dos meses (29 de enero) y en aquel entonces identificamos un tono neutro resultado del contraste entre el balance de riesgos sobre la actividad y la inflación. Mucho ha sucedido desde aquel momento a la fecha.

Por ejemplo, en aquellos días, a nivel internacional, la Reserva Federal subrayaba el avance “sólido” de la actividad económica y confirmaba su perfil “paciente” y el Banco Central Europeo todavía no iniciaba su programa de compras masivas de activos.

En México la inflación descendía marcadamente, el peso todavía no tocaba su mínimo nominal histórico, las cifras todavía no señalaban una caída en la producción petrolera, no se anunciaba el recorte de 1.0 por ciento del PIB al gasto público y la Comisión de Cambios no introducía el esquema de intervención sin precio mínimo.

Arribaremos a esta reunión del Banxico (26 de marzo) con la posibilidad de que se subrayen al menos cinco puntos calve en el escenario usualmente evaluado por Banxico:

Primero, probablemente se reconozca que la actividad económica se ha moderado y que sus riesgos se han deteriorado.

Segundo, a pesar de reconocer que la inflación se ha ubicado en el objetivo puntual, posiblemente se opte por subrayar que los riesgos también se han deteriorado.

Tercero, creo factible que en lo referente al comportamiento reciente de los mercados se subraye que a pesar de la relajación reciente en la volatilidad financiera global, es probable que repunte en los próximos meses e impacte de nueva cuenta al tipo de cambio.

Lo anterior, por promedio simple, podría dibujar un tono neutro en el comunicado de Banxico. Tal tono sería el resultado de mensajes contrastantes. Por el lado acomodaticio tendríamos las referencias a la actividad económica reciente, sus riesgos y la inflación anual ubicada en su objetivo. Por el lado restrictivo encontraríamos el posible deterioro de riesgos inflacionarios y la posibilidad de un debilitamiento adicional en el tipo de cambio en el futuro cercano.

A juzgar por el contenido de los diversos vehículos de comunicación de Banxico, los cuales han venido otorgando una importancia creciente a las consideraciones de política monetaria relativa, podría ser que el tono se ubique muy cerca de la frontera entre neutro y restrictivo.

Así, creo en general que el Banco Central local querrá mandar un mensaje donde muestre que es consciente del contrastante contexto para su función de reacción, pero que al tiempo coadyuve a confirmar la expectativa de que lo que sigue es un ajuste al alza en la tasa de política monetaria.

Twitter: @joelvirgen

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