Opinión

Tres conceptos valiosos de cuatro CFOs talentosas

 
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Fovissste. (www.fovissste.gob.mx)

“El objetivo de un CFO es asegurar que crezca el valor de la empresa. No es sólo guardián del flujo de efectivo y del balance de la empresa”, lanzó la chief financial officer de OMA, en el 7º Foro de Emisoras organizado por el Comité de Emisoras del Grupo Bolsa Mexicana de Valores en Cancún, al que le anticipé la semana pasada que el quehacer empresarial me llevaría.

En un panel titulado “La visión de las CFO´s en los distintos ciclos económicos” las directoras financieras de Daimler México, Linaldi Huerta; de Grupo Cementos de Chihuahua, Martha Rodríguez; de Grupo Aeroportuario del Centro Norte, Vicsaly Torres; y de FOVISSSTE, Marisol Ramírez; ofrecieron una enriquecedora conversación entre pares a los directores de finanzas y directores generales asistentes, la gran mayoría de empresas que han emitido ya algún tipo de instrumento en Bolsa.

Y es que si bien la extensión del tramo de control de un o una CFO en un empresa mediana y grande puede tener variaciones enormes, la responsabilidad de quien tiene a su cargo la conducción financiera de la corporación tiene denominadores comunes: control sistemático de costos, evaluación continuas de fuentes de financiamiento para el crecimiento, revisión constante del costo integral de fondeo, retorno del capital invertido, riesgos de exposición cambiaria, relación con inversionistas y demás.

Al margen de consejos tácticos, considero valioso rescatar tres conceptos estructurales vertidos en la dinámica del panel en comento:

1. El reto de un equipo de dirección al navegar en entornos erráticos o impredecibles es “capitalizar impactos positivos y mitigar impactos negativos” (VT). Y es que la mejor planeación no está exenta de choques retadores por externalidades, que inevitablemente influyen en los resultados de una empresa. De poco sirven buenas condiciones de un mercado determinado si la dirección no capitaliza sus posibilidades y mucho afectan las malas condiciones o hechos catastróficos descarrilantes si no se instrumentan decisiones a tiempo para atenuar sus efectos.

2. Toda empresa enfrenta riesgos de muy diversa índole. La palabra riesgo está vinculada a vulnerabilidad y cualquier organización tendrá siempre posibilidad de daños en su operación, su posición financiera o su mercado. Sin embargo, como bien se apuntó en el panel, “cubrir un riesgo no es sólo una decisión, es una medida a instrumentar” (MR). Esta visión práctica apela a la acción y no sólo a la conciencia de su existencia.

3. “Cuando vamos a crecer es muy importante contemplar los ciclos económicos y valuar escenarios catastróficos” (MR). Parecería obvio, pero no lo es. Infinidad de adquisiciones se instrumentan en decisiones motivadas por el mejor escenario posible y “estresadas” con el llamado escenario más probable. La evaluación de escenarios catastróficos suele verbalizarse como lo más negativo posible y, si el grupo que decide lo ve poco probable en el momento de toma de decisiones relevantes, tiende a no ponderar con suficiencia la afectación integral del negocio cuando las condiciones de mercado no resultan favorables para el negocio ya en marcha.

UN APUNTE FINAL…
El panel resultó útil y la selección de perfiles tan diversos merece mención especial. Lució la inteligencia y mostró que el éxito femenino puede tener distintas maneras de fraguarse. Especial toque proyectó la dinámica cuando el cálculo y la sobriedad inicial de las cuatro participantes se difuminó y se permitieron la sonrisa, la broma y la femeneidad. Se confirmó que si bien una audiencia sofisticada agradece cuando le comparten formas interesantes de actuar, el pico de su atención se da cuando los protagonistas permiten ver formas plausibles de ser.

El autor es empresario y conferencista internacional.

Twitter: @mcandianigalaz

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