Opinión

Tres acciones para navegar tu empresa
ante un dólar a 18 y pico

 
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Dólar. (Eladio Ortiz)

Con independencia de su casi nulo impacto en los números agregados que construyen la inflación que publica Banxico, un dólar más cerca de los 19 que de los 18 pesos ha empezado a mostrar efectos muy negativos en algunos negocios. Sea por efecto de un alto endeudamiento bancario en dólares, o sea por la necesidad de hacer frente a cuentas circulantes en esa moneda, el dolor en aquellos que tienen mayores ingresos en pesos y obligaciones relevantes en la divisa de Estados Unidos se escucha en el ambiente empresarial cada vez con más fuerza.

Quienes manejan sus negocios con cautela financiera, lejos de estar totalmente expuestos al tipo de cambio spot del día en que tienen que comprar dólares, monitorean de forma continua su exposición al riesgo cambiario y procuran evitar, hasta donde es posible, que el negocio pierda viabilidad financiera por efecto de un desliz importante en el tipo de cambio que consuma sus márgenes de manera dañina o que coloque a la compañía en una posición de insolvencia por una variable externa de la que no se tiene control.

Dejemos de lado a empresas que ya mostraban problemas estructurales previos al entorno de inestabilidad en el tipo de cambio y repasemos las tres acciones que permiten navegar tiempos de volatilidad en el mercado cambiario:

1. Trasladar el efecto cambiario al cliente.- Ya sea porque cotizas y operas las transacciones necesarias en esa moneda o porque ponderas rápido el incremento que requieres trasladar al precio en pesos que ofreces a tu mercado, es vital no caer en la tentación de querer absorber incrementos con tu margen cuando no tienes clara la temporalidad en la que pagarás dólares “caros” o cuando no gozas de un incremento real en productividad que lo justifique de manera estructural. Las más de las veces es preferible ver reducida la demanda a vender con márgenes nulos o pérdidas evitables.

2. Dólares en dólares y pesos en pesos.- Impresiona cómo todavía en muchas empresas con obligaciones significativas en monedas distintas al peso, el manejo de su tesorería sigue siendo totalmente pesificada.

En tiempos de inestabilidad cambiaria, los dólares recibidos deben mantenerse en dólares y se deben pesificar necesidades de caja ineludibles exclusivamente. Este hábito ofrece, en cierto grado, una cobertura natural.

3. Contratar coberturas financieras.- El mercado de coberturas ha crecido en México de manera relevante y cada vez es más accesible para la empresa chica y mediana. Si bien estos instrumentos no eliminan los daños no reversibles, sí permiten repensar la operación futura con tipos de cambio conocidos evitando los efectos nocivos de la volatilidad.

Una buena administración de exposiciones cambiarias es un trabajo de confección a la medida que involucra analizar plazos de las obligaciones, posibilidades de renegociaciones, expectativas de cobranza, vida de inventarios y márgenes objetivo entre muchas otras variables. Pero con independencia de su complejidad, el no hacer nada y operar el negocio en estado de queja o negación, sólo con el anhelo a que el tipo de cambio se regrese a niveles más cómodos para las finanzas de la organización, es una ingenuidad incorrecta que no deben permitirse las empresas con intenciones de crecer y perdurar.

Al final del día, un mercado con volatilidad es un choque de expectativas y, nada ni nadie, puede prevenir exactamente lo que va a pasar.

El autor es empresario y conferencista internacional.

Twitter: @mcandianigalaz

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