Opinión

Tras el temblor, tres preguntas inevitables
para el director de empresa

 
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Desalojo

Un temblor de gran magnitud es un fenómeno perturbador. No sólo por la destrucción que causa al paso de sus ondas elásticas, sino por la alternación de la dinámica ordinaria que provoca en la comunidad, en las actividades de las empresas y en los servicios del gobierno.

Algunas empresas viven la perturbación directa cuando enfrentan la muerte de colaboradores, derrumbes totales, colapsos parciales de estructuras en sus instalaciones o daños importantes en su equipamiento. Son las menos, pero su operación regular se daña en determinada proporción.

Las más de las empresas no enfrentan daños directos. Si acaso daños menores o accesorios. Sin embargo, al no ser entes aislados de un entorno, viven la perturbación indirecta en grados diferentes. Su operación sí se ve alterada, no siempre se tiene claro en qué forma y magnitud se va manifestar.

Aquí algunas interrogantes para la reflexión de los equipos de dirección:

1) Aunque mi empresa ya esté operativa, ¿qué efectos del mercado en el que participo afectarán mi negocio? Por ejemplo, con excepción de siete inmuebles, la gran mayoría de los hoteles de la Ciudad de México están operativos y sin daño estructural alguno. Sin embargo, la ocupación promedio disminuyó inmediatamente tras los sismos de la semana pasada. Cada director general de cada hotel deberá estimar qué tanto se afectará en el mediano plazo su ocupación y deberá decidir acciones para recuperar su ocupación óptima, a pesar de la natural incertidumbre de corto plazo que rondará al destino.

2) Aunque mi empresa no haya sufrido daños materiales importantes, ¿qué daños a la infraestructura pública o a cierta infraestructura privada que me da servicio afectarán mi negocio? Por ejemplo, Aeroméxico no ha reportado afectaciones a su flota, sus mostradores o sus colaboradores. Retomó sus operaciones en horas. Sin embargo, la Terminal 2 que ocupa en el aeropuerto de la Ciudad de México sí tuvo afectaciones. La rampa de acceso al nivel de mostradores se levantó con una fractura que la tiene totalmente inutilizada. La experiencia de ascenso y descenso de pasajeros es tan caótica en la ya de por sí saturada terminal, que los directores de las aerolíneas que ahí operan tendrán que estimar qué tanto sus clientes preferirán optar por alternativas que operan en la terminal 1 o en aeropuertos alternos hasta que quede perfectamente arreglada.

3) Aunque mis servicios estén normalizados, ¿qué afectación puedo esperar en los flujos de efectivo de la empresa? Por ejemplo, la totalidad de recintos feriales de la Ciudad de México (Centro Citibanamex, WTC, Expo Santa Fe, Expo Reforma) no presentaron daño estructural alguno y los pocos daños estéticos que presentaron están siendo reparados con inmediatez. Sin embargo, un número relevante de exposiciones dirigidas al consumidor final (B to C), los espectáculos abiertos y algunos eventos corporativos (B to B) cercanos a la fecha de los temblores están siendo recalendarizados o redimensionados. Cada director debe estimar qué tanto se diferirán determinados flujos de efectivo y qué tanto se afectarán o nulificarán algunos otros flujos. Pensar que la incertidumbre de corto plazo que ocurre en un destino ante fenómenos perturbadores de gran escala no va a tener una expresión en la caja puede resultar ingenuo.

Entre mejor sea la pregunta, mejor será la respuesta. ¿Cuál es la pregunta óptima para la realidad específica de su negocio? Analice, ajuste, decida, accione.

Cuidado con asumir con expectativa infundada que por el hecho de que en su empresa no haya pasado nada grave, no habrá efectos perturbadores en su industria, su mercado o su negocio.

Bien dicen los que saben que la etapa más compleja tras un temblor no es superar la emergencia, sino gestionar la reconstrucción y la nueva normalidad cotidiana.

* El autor es empresario y conferencista internacional.

Twitter: @mcandianigalaz

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