Opinión

Tragedia petrolera


 
Petróleos Mexicanos (Pemex) vive momentos difíciles, no sólo por la tragedia que enlutece a la paraestatal, sino por su deterioro productivo.
 
En términos de seguridad en las instalaciones, el incidente en el Centro Administrativo Pemex es el más grave en su historia.
 
Las 37 personas fallecidas y las más de 100 heridas convierten al siniestro del 31 de enero en el más trágico en prácticamente los 75 años de vida de la paraestatal.
 
El incendio en un ducto en San Martín Texmelucan, Puebla, por una toma clandestina, el 19 de diciembre de 2010, causó 30 muertos.
 
El incendio en el Centro Receptor de Gas y Condensados de Pemex Exploración y Producción, en la carretera Reynosa-Monterrey, el 18 de septiembre de 2012, provocó el fallecimiento de 29 personas.
 
Y la fuga de aceite y gas en la plataforma Usumacinta, en el Golfo de México, el 23 de octubre de 2007, dejó un saldo de 22 trabajadores muertos.
 
Deterioro productivo
 
A la frecuencia de accidentes en las instalaciones y la gravedad de los mismos, se suma el deterioro en la producción de petróleo crudo.
 
De acuerdo con los Indicadores petroleros de Pemex, en 2012 la producción total de petróleo crudo se ubicó en 2 millones 548,000 barriles diarios, sólo 0.2% inferior a la del año anterior, pero la más baja desde 1990, cuando se extrajo casi el mismo volumen.
 
Si se considera que en 2004 se produjeron 3 millones 383,000 barriles diarios, la extracción de crudo disminuyó en prácticamente una cuarta parte en 8 años.
 
Campos en declinación
 
Durante los últimos años, los campos petroleros más productivos del país, como Cantarell, entraron en una fase de declinación.
 
Según el Sistema de Información Energética de la Secretaría de Energía, en 2012 Cantarell sólo produjo 454,000 barriles diarios, el menor volumen desde que hay cifras disponibles a partir de 1990.
 
En 2008 Cantarell dejó de ser el principal yacimiento petrolero de México.
 
Hoy apenas aporta 17.8% de la extracción de crudo, después de que en 2003 y 2004 contribuyó con 63% del total.
 
La disminución de Cantarell se sustituyó con la producción de Ku-Maloob-Zaap (KMZ), que en el último año produjo 855,000 barriles diarios, el mayor volumen histórico.
 
Desde 2009, KMZ se convirtió en el principal productor de crudo y hoy contribuye con la tercera parte de la producción total nacional.
 
Exportador de crudo
 
En 2012, la exportación promedio anual de petróleo crudo se situó en un millón 256,000 barriles diarios, 6.1% menor a la de 2011.
 
Los ingresos por exportaciones petroleras ascendieron a 46 mil 978 millones de dólares, 5.2%  inferiores a los del año previo.
 
Sin embargo, fueron 30%  superiores a los de 2010.
 
El precio promedio de la mezcla mexicana de petróleo de exportación fue de 101.8 dólares por barril, prácticamente el mismo de 2011, pero 40.5% mayor al de 2010.
 
No obstante, en la Ley de Ingresos de la Federación para 2012 se asumió un precio de exportación de la mezcla mexicana de petróleo de 84.9 dólares por barril.
 
Esto significa que el precio promedio del barril de petróleo mexicano de exportación fue 19.9%  superior al previsto en la Ley de Ingresos.
 
Importador de gasolinas
 
Tras la tragedia del jueves pasado, el director general de Pemex, Emilio Lozoya, afirmó que 'el abasto de los combustibles está plenamente garantizado'.
 
En materia de refinación, el reto de la nueva administración es garantizar el suministro oportuno de combustibles, sobre todo de gasolinas.
 
De cada 10 litros de gasolinas Magna y Premium que se consumen en México, prácticamente cinco se importan.
 
En 2012, el volumen promedio anual de las importaciones de gasolinas se ubicó en 395,000 barriles diarios y descendió 2.5% en relación con el del año anterior.
 
Aun así, en términos de valor, las importaciones de gasolinas ascendieron a un récord de 19,56 millones de dólares, monto 3.3% superior al de 2011.
 
Esto corrobora que el país mantiene una elevada dependencia respecto de las importaciones de gasolinas.
 
Lo grave es que Pemex compra caro en el extranjero y vende barato en México, lo que implica subsidiar el consumo de ese combustible.
 
De acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en 2012 el monto de los subsidios en las gasolinas y el diesel ascendió a 222,757 millones de pesos, con lo que prácticamente igualó al máximo histórico de 2008.
 
Sobra decir que subsidiar el consumo de gasolinas crea distorsiones en la economía, pues esta política es regresiva al beneficiar principalmente a la población de mayores ingresos.
 
 
vpiz@elfinanciero.com.mx
twitter: @VictorPiz