Opinión

Tonalidades de azul

  
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PAN.

Las recientes encuestas que señalan quiénes son los favoritos para la candidatura presidencial del PAN en 2018 arrojan resultados diferentes. Una encuesta nacional de EL FINANCIERO, realizada en junio, indica que, entre los simpatizantes de Acción Nacional en el país, Margarita Zavala no sólo lleva una cómoda ventaja sino que ésta se amplió luego de los comicios del 5 de junio. En contraste, un sondeo entre militantes del PAN, publicado por Reforma, señala una contienda mucho más reñida entre la ex primera dama y el actual presidente del partido, Ricardo Anaya. Aunque el diario cabecea a éste último como líder, la diferencia de tres puntos entre ellos significa un empate estadístico.

Cualquiera que lea las vitrinas metodológicas se habrá dado cuenta de que ambos sondeos representan a poblaciones diferentes. EL FINANCIERO encuestó a la población general y desagregó sus resultados por simpatizantes del blanquiazul; en tanto, Reforma dio a conocer los datos de individuos listados en el padrón de militantes del partido. La diferencia en resultados que presentan los medios antes mencionados es enorme, pero entendible: son universos distintos. Llama poderosamente la atención la encuesta de GEA-ISA que recientemente realizó Ricardo de la Peña, en la cual se entrevistan adultos a nivel nacional y, con ellos, a un subgrupo de simpatizantes del PAN, similar a la encuesta de EL FINANCIERO. No obstante, los resultados son completamente diferentes: la contienda entre simpatizantes panistas la lidera Anaya, con 45 por ciento, frente a 29 por ciento que se manifiesta a favor de Zavala. En el sondeo publicado por EL FINANCIERO, Zavala va muy adelante, con 55 por ciento de las preferencias, por 18 por ciento de Anaya. En este caso se trata del mismo universo, con resultados discrepantes. En lo único que coinciden las tres encuestas es que un tercer aspirante, Rafael Moreno Valle, tiene un nivel bajo de apoyo entre los seguidores del blanquiazul, ya sean simpatizantes o militantes.

Como he señalado aquí en anteriores ocasiones, estas disparidades de resultados pueden deberse a diversos factores metodológicos, los cuales deben discutirse antes de pasar a otro tipo de hipótesis o conclusiones. Pero ciertamente crean confusión. Tenemos tres escenarios muy distintos entre sí: en uno Margarita va muy adelante; en otro Anaya lidera con holgura, y en otro más hay un empate estadístico.

Ante estos escenarios resulta indispensable ofrecer más información derivada de los sondeos: ¿Qué tipo de electores apoyan a cada uno de los aspirantes? ¿Cuáles son sus opiniones y actitudes en ciertos temas? ¿Cuál es el grado de compromiso hacia sus políticos preferidos?, o algo por el estilo. Por ejemplo, en la encuesta de EL FINANCIERO, Margarita Zavala atrae más apoyo femenino, pero las preferencias por la ex primera dama también son más marcadas entre los jóvenes y entre los que tienen mayores niveles de escolaridad. En contraste, Anaya tiene más apoyo entre los hombres y, a pesar de su juventud, su preferencia entre los más jóvenes no es tan notable. Tampoco es clara su preferencia por grupos de escolaridad, entre quienes muestra un apoyo más o menos parejo, independientemente de si son de educación básica, media o superior.

En la encuesta, los seguidores de Anaya se muestran ligeramente más abiertos a una alianza PAN-PRD en 2018 que los que apoyan a Zavala. Pero las posturas que tienen en temas como el matrimonio igualitario son muy similares entre los seguidores de ambos líderes políticos. Una diferencia crucial entre ellos es cuando salen del universo panista: Margarita es más popular entre electores apartidistas e incluso entre seguidores de otros partidos políticos. Este tipo de radiografías del apoyo electoral quizás abone para entender mejor la contienda blanquiazul rumbo a 2018, sobre todo en un escenario en el que las encuestas son discordantes.

Twitter: @almorenoal

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