Opinión

Todos quieren destaparse

 
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Graco Ramírez.

Gil sintió una gran turbación al leer la entrevista que Juan Pablo Becerra Acosta le hizo a Graco Ramírez, gobernador del estado de Morelos. Un nerviosismo extraño dominó el alma de Gamés, un desconcierto gitano, un no sé qué sintió Gilga cuando leyó en las páginas de su periódico Milenio la entrevista de marras (gran palabra esta de marras): “Sí quiero ser (presidente). Creo que es la oportunidad de cambiar estas cosas, de reconstruir el Estado, de hacer un gran acuerdo entre muchos mexicanos para reorientar al país hacia una vía de progreso para que la disparidad social se modifique”. Gilga se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y caviló: pusí, lograr un gran acuerdo nacional y acabar con la disparidad. Pas mal, eso que ni qué.

El gobernador le dice a Becerra Acosta: “Yo no tengo la exposición mediática que tiene Mancera como jefe de Gobierno, pero tengo un valor: yo sí soy del PRD, orgullosamente del PRD, fundador de los proyectos de izquierda desde que tengo 21 años”. Gamés no quiere quedar como un roñoso intratable, pero eso de que hoy en día ser del PRD es un valor, la verdad de las verdades, suena un poco forzado, más bien un recurso para descolocar a Mancera, que no ha sido perredista, y menos una medalla de la cual sentirse reconocido, pero cada quien con sus orgullos.

Ah, les beaux jours y le beaux tours: Graco era un joven dirigente del PST, el Partido Socialista de los Trabajadores; sí, leyó usted bien: PST.

César del Ángel organizaba campesinos en Veracruz y Graco Ramírez compartía con Rafael Talamantes, El Ferrocarril, las decisiones de ese pequeño partido de izquierda.

Graco no ha mentido, ni desmentido, que es lo peor, pues la fama de aquel partido era negra, muy negra, cargaba con acusaciones de fraudes, arreglos en lo oscurito y otras acciones revolucionarias. Oigan al gobernador del estado de Morelos: “Aspiro a ser candidato del PRD y de un bloque de fuerzas como Movimiento Ciudadano, el partido del Trabajo y otras más. Un polo progresista de centroizquierda diferenciándonos de una postura mesiánica y radical que plantea el otro candidato que es L(i)ópez Obrador”. Gil repite: así es el mundo, inesperado y misterioso.

OTRO DESTAPE
Así las casas (muletilla patrocinada por Grupo Higa, más que nunca), Carolina Monroy de Del Mazo, prima segunda del presidente Peña y secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, se ha destapado como aspirante a la candidatura del gobierno del estado de México. Como lo oyen, la señora Monroy va que vuela para que el año que viene y si Dios quiere, ella contienda por la gubernatura y joya de la corona (así se dice) del priismo nacional: “todos los que hemos dedicado nuestra vida al servicio público tenemos ese interés y cualquiera que les diga que no, les dice una mentira. Lo que yo puedo decirles es que Carolina Monroy se ha preparado toda su vida para este momento”.

La señora Monroy ha dicho que no se trata de un tema de género, sino de capacidad y resultados. Venga entonces, otra candidata. Al paso que vamos habrá más candidatos que votantes, una fiebre de destapes domina el escenario público, como si se tratara de una epidemia de influenza H-indepent-1-H-inpartiti-1. Si Cuauhtémoc Blanco pudo ser alcalde de Cuernavaca, una ciudad que fue importante satélite de la capital del país, casi cualquiera podría obtener la candidatura que usted quiera y mande.

El hambre democrática es insaciable. Mju. En un periódico grande, Gilga encontró una errata deliciosa: La Victoria de Samocracia. Se dice que en el INE tienen reproducciones de esa escultura, pero con cabeza.

Vote por Gilga. Lo que Gamés puede decirles es que Gil Gamés se ha preparado toda su vida para este momento.

Ahora mal y no tan peor: si se trata de aspirar a una candidatura, Gil va a lo grande, aunque se viera obligado a contender con Graco: sí, la candidatura por la presidencia de la Republique Mexicaine. Así le cambiaría el nombre Gil a nuestro país, ya estuvo bien de enseres domésticos. Desde luego, candidato independiente. Con Gamés no hay tu tía; óiganlo bien, en ese mundo feliz, la canciller Laura León, La Tesorito, nombraría a Bozo el Payaso como embajador ante la Unesco.

¿Qué o qué? Ustedes no conocen la profundidad de Bozo. Ya en serio: ¿murió Bozo?

Lectora y lector: voten por Gil, ya de perdida firmen para que Gamés forme parte del Constituyente de la Ciudad de México. Imaginen a Gilga y a Denise Dresser cantando el himno nacional de la Republique Mexicaine. Es verdad: todo es muy raro.

La máxima de George Bernard Shaw espetó en el ático de las frases célebres: “El hombre puede trepar hasta las cumbres más altas, pero no puede vivir allí mucho tiempo”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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