Opinión

Tocar fondo

 
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tiroteo en Monterrey. (Emilio Vásquez)

No recuerdo muchas semanas tan llenas de malas noticias como las recientes. El pesimismo de cada mañana pareciera concentrado en saber qué fue lo que ocurrió ahora. Sintonizar o leer las noticias se vuelve una experiencia confusa entre tanto problema. La culminación de esta nefaria jornada fue el trágico suceso en una escuela privada de Monterrey.

Tocar fondo es una expresión de sabiduría popular que lleva implícita una esperanza: desde esa posición, lo único que queda es subir. Aunque si juzgamos los últimos 50 años, es difícil asegurar que ya no existe nada más abajo, lo que significaría que pronto vamos a empezar a emerger.

Durante mucho tiempo nos consolamos con la idea de que a pesar de nuestras dificultades había escenarios que no se podrían repetir en una sociedad como la nuestra. Había límites, algunas reglas básicas. La mañana del jueves nos demostró que no somos impermeables y que cualquier problema que nos rodea puede ocurrir en cualquier momento.

No buscaré una explicación o trataré de enlazar los diferentes elementos de una tragedia como esa; tampoco haré la relación fácil e inmediata con la violencia criminal y los efectos que destruyeron entre lunes y martes la única noticia oficial reciente que se consideraba buena: el turismo funciona y Cancún, junto con Playa del Carmen, lo prueban.

Sólo quiero reflexionar mientras escribo estas líneas para intentar explicarme (a mí, a los míos) qué hicimos o dejamos de hacer para llegar a este punto. Sugiero que hagamos lo mismo en la privacidad de nuestros hogares y lo hablemos con nuestras familias, parejas, amigos y cercanos. Todos somos responsables de lo que ha sucedido, en mayor o menor medida participamos de los errores y de los poquísimos aciertos que tenemos como República.

De botepronto, pienso que el principal problema no será el nuevo presidente de Estados Unidos. Creo que el primer desafío es la pasividad que hemos adoptado frente a la urgencia civil de organizarnos mejor y reconstruir una sociedad con valores y principios distintos a los actuales. Para eso, probablemente debamos tocar fondo. Hoy, de todo corazón, deseo que ya estemos ahí.

Twitter:@LuisWertman

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