Opinión

TLCAN, el vértice

    
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TLCAN

Para algunos se trata del crepúsculo, del inicio del fin, del anunciado cierre del primer y más importante acuerdo comercial tripartita de la historia reciente. Para otros es sólo un round de sombra que a Mr. Trump le gusta jugar para disminuir y debilitar a sus contrarios. Lo cierto es que más allá de la retórica –toda hostil y antimexicana– el TLCAN que ha generado cientos de miles de empleos en las tres naciones e intercambiado miles de millones de dólares en poco más de 25 años, se ha convertido en un instrumento de tensión y golpeteo entre México y Estados Unidos.

En los hechos:

1. El gobierno de Trump se desenvuelve con mucha mayor fluidez y comodidad en negociaciones uno a uno. Rechaza el multilateralismo porque se niega a aceptar condiciones acordadas de forma colectiva. Es su estilo personal, 'mis reglas, mis condiciones' y por su tamaño y fuerza, impone sus términos.

Bajo esta premisa, sería feliz cancelando el Tratado y renegociando por separado con Canadá y México. Lo ha adelantado ya.

2. La Cámara Americana que integra a decenas de miles de empresarios de todos tamaños en Estados Unidos (EU) se ha convertido en la principal defensora del TLCAN. Sus números son elocuentes: cancelarlo traería enormes daños comerciales y de ingresos a sus agremiados. Ya iniciaron su presión, escriben cartas y mueven a sus lobbystas en Washington.

3. México no se levantará de la mesa. Aguantará mil ofensas, maltratos y mensajes dobles, pero seguirá adelante hasta que la negociación lo permita y no haya más espacio para el diálogo y la construcción de acuerdos. Es una actitud positiva, responsable y madura. Puede al final, dar resultados.

4. Canadá defenderá sus intereses de la misma forma que lo hacen México y EU. No es un filántropo ni un defensor de la equidad y la justicia. Si se rompe, construiremos muy pronto nuevos canales y puentes de colaboración comercial sin mayor problema.

5. Las reglas de origen que exige EU pretende elevar el porcentaje de insumos a la producción de 50 y 60 por ciento –depende la industria y el producto– a 70 y hasta 80 por ciento. Se vuelve complicado.

6. El panel de controversias quiere ser anulado por el equipo americano bajo la premisa de que no dialoguen los funcionarios responsables y rechazar un panel de expertos independientes, con frecuencia, internacionales. La causa, negar y rechazar cualquier instancia superior que someta a EU al derecho internacional. Al estilo Trump, sus reglas primero.

7. Que el déficit comercial por el intercambio entre México y EU coloca a nuestros vecinos en desventaja es otro tema áspero y de conflicto. El gobierno estadounidense pretende, en cumplimiento con las instrucciones de su presidente, fijar cuotas estacionales por productos a partir de la producción doméstica. Es decir, de facto, anular la libre competencia e instalar mecanismos proteccionistas superados hace décadas por el comercio internacional.

Si hay una buena producción de jitomates o naranjas, no importar esos artículos de México, para evitar la competencia.

Muchos analistas y expertos en economía y comercio han aportado estos días la visión de los daños y las consecuencias ante un eventual cierre. Todos coinciden en un golpe serio y grave a la economía mexicana. Nadie lo duda, pero la recuperación ante la urgente diversificación podrá suceder en menos de dos años, calculan.

Para Estados Unidos el daño es mayor porque regresa en el tiempo al proteccionismo, daña su industria, afecta a los consumidores y da un claro paso al aislamiento del mundo.

Cancelar el TLCAN por parte de EU es regresar al pasado, cerrar las fronteras, cancelar la diversidad de productos y destruir cadenas de valor que costaron dos décadas en ser construidas.

Estoy convencido de que una fuerza superior, legislativa, empresarial, industrial, impedirá a Trump cancelarlo unilateralmente. Aunque preveo una declaratoria inaugural para cumplirle a su base electoral, y después declarar 'no me dejaron'.

El comercio y la integración económica es imparable, visite usted Tijuana, Juárez, Nuevo Laredo, lo que prefiera, y vivirá de primera mano la auténtica integración binacional. Con la simpatía o el rechazo del señor presidente Trump.

Twitter: @LKourchenko

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