Opinión

Tipo de cambio, hacia un cierre más débil en 2015

 
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peso mexicano

El peso mexicano ha acumulado cerca de 3.9 por ciento de debilitamiento frente al dólar en lo que va del año (11 por ciento desde noviembre del año pasado). El principal catalizador de tal debilidad sigue siendo externo, aunque no se podría descartar algunos elementos internos de reciente relevancia. De hecho, en reconocimiento de eventos recientes, creo que el tipo de cambio podría cerrar el año más débil respecto a lo que inicialmente suponía.

En particular, ahora creo muy probable un nivel de cierre de 2015 en alrededor de 15.4 pesos por dólar, revisado desde 15.0 en el escenario anterior.

Tal modificación en la expectativa se debe básicamente a tres factores:

Primero, el reciente flujo de datos en Estados Unidos y los discursos de las autoridades de la Fed parecen sugerir que el ambiente de incertidumbre respecto al comienzo de la normalización de la Fed podría extenderse hasta finales de año.

Esto a pesar de la volatilidad en expectativas que podría generar el mismo flujo de datos económicos en las semanas/meses siguientes.

Segundo, la expectativa de un avance más lento de la economía mexicana durante 2015 y 2016.

Tercero, eventos y declaraciones recientes podrían sugerir un movimiento más tarde en el año y con menor magnitud por parte del banco central local.

Desde luego, considero que los fundamentales locales son robustos y que el peso ya luce “barato” en términos reales; no obstante, resulta difícil imaginar por el momento un catalizador lo suficientemente importante para generar un proceso sostenido de revaloración del peso frente al dólar.

¿Qué tipo de catalizador? Por dar algunos ejemplos podría enunciar: el comienzo del proceso de normalización de la Fed; una aceleración en el avance productivo local; un repunte importante en los precios del petróleo, un fortalecimiento de los flujos de inversión ligados a reformas, etcétera.

El tipo de factores arriba enunciados creo que tendrán un papel más importante hacia el siguiente año, dónde creo que existe una alta probabilidad de observar una revaloración sostenida del peso.

Por el momento, creo que la volatilidad cambiaria nos acompañará durante buena parte del año, quizá con un otoño bastante activo en términos de eventos ligados a la política monetaria tanto externa como interna y a los mecanismos de política vigentes.

Twitter: @joelvirgen

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