Opinión

Tiempos de impasse y ganancias

Claudia Olguín

En los días de reportes bursatiles al cierre del último trimestre del año pasado, se esperaba que la situación de GEO, Urbi y Hogar quedara resuelta; que los tenedores de bonos y acreedores hicieran factible el escenario previo a la reestructuración. Pero no fue así.

Tampoco la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) definió nuevas líneas de apoyo que hiciera factible una fuente de ingresos y fondeo para este grupo de empresas, que hasta hace no mucho representaban uno de los motivos de aliento en el sector bursátil, en particular del índice Habita.

Es un hecho que su presencia es resultado del cambio de modelo de negocio, las fallas en los registros contables y las nuevas reglas del juego en los subsidios y programas de financiamiento del gobierno federal, que ahora obliga a contar con proyectos integrales.

El fondo es que la ventaja que han tomado grupos como Vinte, Sadasi y otras vivienderas diversificadas no sería suficiente para equilibrar el vacío que están dejando en el negocio de las casas habitación.

La situación destaca más aún, cuando los 7 FIBRAs (Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces) reportaron en general dividendos en el mismo período que fluctuaron de 62 mil millones de pesos, hasta los 868 mil millones de pesos que repartirá Fibra Uno, el primer vehículo en salir al mercado.

Conforme pasen los días en este nicho la actividad de adquisiciones, dividendos, nuevas emisiones y la colocación de fideicomisos pendientes en salir, los números tenderán a estabilizarse.

Lo relevante será observar cómo se combinan adquisiciones y procesos de desarrollo de proyectos. La reconformación de portafolios y sus propietarios cuentan ya con material suficiente para un nuevo mapeo del negocio inmobiliario en oficinas, parques industriales, centros comerciales y hotelería.

Industrial en expansión

El mercado de parques industriales y centros logísticos sigue en crecimiento. Basta observar lo que ocurrió en Guadalajara, San Luis Potosí, Guanajuato y Aguascalientes, mercados con niveles de disponibilidad inferiores a 5 por ciento.

Si bien la perspectiva de cada entidad tiene particularidades en tamaño del mercado, nuevos proyectos y superficies comercializadas, su dinámica evidencia el movimiento industrial que mantienen diversas manufacturas por el interés de la inversión nacional y extranjera.

El equipo de CBRE en investigación de mercado, liderado en México por Lyman Daniels, monitoreó estas tendencias relevantes, donde además Tijuana, Monterrey, Ciudad Juárez y la Zona Metropolitana de la Ciudad de México (ZMCM) se ubicaron a la cabeza de transacciones, al superar operaciones de 400 mil metros cuadrados.

Desde luego que la zona conurbada del centro del país sigue a la cabeza. Aquí se colocaron el año pasado 516 mil metros cuadrados.

Sólo en esta zona, el movimiento fue resultado de la acción ejercida en toma de espacio que hicieron firmas como VF Corporation y ONEST México en Cuautitlán, Bulmatic en Vallejo-Azcapotzalco, en Cuautitlán, Bonafot en Tlanepantla y Cartró en Tepoztlán.

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