Opinión

Tianguis Turístico, certezas e incertidumbres

Estamos a dos meses de que regrese a Acapulco el Tianguis Turístico y llama la atención que la secretaria de Turismo, Claudia Ruiz Massieu, no deje ver ni el más mínimo asomo de preocupación por lo convulsionado que se encuentra el estado de Guerrero y que pueda afectar el desarrollo del evento.

Desde hace cuatro meses, Guerrero es el epicentro de un conflicto que ha ido en aumento y que ha repercutido no solamente en todo el país, sino también a nivel internacional. En estos momentos, el bloqueo de carreteras, toma de casetas, secuestro de autobuses, saqueo de camiones repartidores (suman ya 212 las unidades asaltadas, según reportó el periódico Excélsior en sus ocho columnas del viernes pasado), quema de edificios y de patrullas, y la interrupción violenta de eventos (como sucedió hace unos días en Chilpancingo, donde maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en la entidad, mejor conocida como CETEG, irrumpieron en un foro de la Coparmex), es algo cotidiano en este estado, con total impunidad, bajo la connivencia de las autoridades tanto locales como federales.

Este vacío de autoridad derivó en que la semana pasada un grupo de normalistas de Ayotzinapa y algunos padres de los estudiantes desaparecidos el 26 de septiembre intentaran entrar a la fuerza al cuartel militar de Iguala, con el argumento de que ahí se encuentran sus hijos, lo que derivó en un enfrentamiento con la policía militar que los repelió.

Todo esto llevó al gobierno de Estados Unidos a emitir una alerta de viaje para sus ciudadanos, para que tomen precauciones al viajar a varios estados de México, incluyendo Guerrero, con especificaciones muy precisas de dónde se pueden mover en Acapulco, que básicamente es en la zona hotelera.

Y, en medio de este escenario en que reina la incertidumbre, en la Secretaría de Turismo se tomó la decisión de no cambiar de sede este año el Tianguis Turístico y mantenerlo en Acapulco.

La semana pasada, durante un desayuno con periodistas, al hablar del tema Ruiz Massieu afirmó que “estamos en ruta, con mucha certeza de que será una edición buena del Tianguis Turístico, con la asistencia de compradores, que nos dejará satisfechos”.

Le pregunté por qué tiene esa certeza, si la situación de Guerrero es complicada y en septiembre pasado bastaron veinte personas para paralizar Fita (una feria similar) en la ciudad de México.

Respondió que porque están trabajando para ello, porque tiene información de que habrá suficientes expositores y compradores internacionales, y porque la industria turística del país, el gobierno y sociedad locales tienen interés en que así sea. “Y porque ese es nuestro trabajo. A nosotros nos toca construir las condiciones para que eso suceda y estamos en eso”, recalcó la secretaria.

Pero le insisto y le digo que yo me refería a la otra parte, a los grupos que podrían afectar el evento. ¿Cómo evitar que irrumpan en el Tianguis; están negociando con ellos?

“Yo lo que te diría es que estamos trabajando tanto con las instancias del gobierno de la República, como con las instancias locales, para que cada quien en el ámbito de su responsabilidad nos ayude a hacer que el Tianguis sea exitoso. Nosotros estamos garantizando que vayan los expositores y los vendedores”.

Es decir, a ella le toca poner el evento; al gobierno federal le toca evitar que cierren la autopista; y al gobierno estatal impedir que pudieran sabotear el Tianguis que, no es cualquier cosa, implica una inversión de más de 45 millones de pesos, provoca una derrama de 200 millones de pesos en el destino sede, y el amarre de negocios turísticos por más de mil millones de dólares.

Pero algo sabrá la secretaria que se fue muy tranquila a Davos, para estar presente en el Foro Económico Mundial, lo cual será la primera vez que un titular de Turismo de México participa como invitado directo.