Opinión

Tianguis Turístico: Acapulco puede esperar

En su más reciente visita a Acapulco, que fue la semana pasada, la secretaria de Turismo, Claudia Ruiz Massieu, afirmó una vez más que el próximo Tianguis Turístico se realizará en Acapulco, en marzo del año que viene. Esta reiteración sonó más a un intento de aquietar las agitadas aguas de las voces que desde hace un par de meses reclaman que, dadas las circunstancias que se viven en Guerrero, el puerto en estos momentos no es precisamente el mejor lugar para realizar el evento más importante de esta industria.

A pesar de lo convulsionado que está este estado desde los acontecimientos de Ayotzinapa, la voluntad federal se empeña en que el Tianguis se realice, de acuerdo a lo planeado, en Acapulco, pero la realidad le ha ido quitando los argumentos para esta decisión; tan es así, que la secretaria sólo pudo citar como una razón para ello el que se trata de un compromiso del presidente Enrique Peña Nieto, lo cual a estas alturas ya no es suficiente.

Si hace un par de meses veinte sujetos fueron suficientes para bloquear el Centro Bancomer de la ciudad de México y paralizar durante varias horas la Feria Internacional de Turismo de las Américas (FITA), Acapulco es mucho más vulnerable a este tipo de acciones, además de que no serían decenas, sino cientos o miles de manifestantes los que las llevarían a cabo.

En el puerto basta con bloquear la avenida Costera y la Escénica para paralizar la zona turística e impedir que la gente pueda entrar o salir del aeropuerto y de Mundo Imperial, recinto que será sede del encuentro.
Y, dada la relevancia del evento, éste se convierte en una enorme tentación para los manifestantes de hacerse oír, principalmente por la presencia de gran cantidad de periodistas nacionales y extranjeros que suelen asistir, invitados por las propias autoridades.

Ante este panorama, el que Peña Nieto para ganar los votos de los acapulqueños les haya prometido durante la campaña electoral presidencial que les regresaría el Tianguis cada dos años, hoy puede tener sus matices. Empeñarse en cumplir este compromiso a cualquier costo podría resultar contraproducente para el propio destino turístico.

Una de las principales empresas que tiene hoteles en Acapulco es Grupo Real Turismo, de Olegario Vázquez Raña, que en la plaza cuenta con las propiedades de Camino Real y Quinta Real. Comenta que todos los hoteles del destino han sido impactados y ellos no han sido la excepción, principalmente en el rubro de grupos.

Hay muchas cancelaciones y en este momento las cosas están en contra del puerto porque se trata de un tema de confianza; la gente no visita Acapulco aunque se regalen cuartos. Contra las alertas que emite el gobierno de Estados Unidos no hay defensa. Además, por el tema de la violencia no funcionan los seguros en las empresas, aseguran en la cadena hotelera.

Alguien que dirige una conocida agencia local de relaciones públicas sostiene que hay mucha incertidumbre y, para que puedan efectuar el Tianguis, es necesario que el conflicto se solucione de raíz porque, de lo contrario, podría ser contraproducente. “Habrá que pensar muy bien si vale la pena hacer aquí el Tianguis el próximo año o mejor esperar a 2016”, dice.

El Banyan Tree es el mejor hotel de Acapulco y su director de Mercadotecnia y Negocios para América, Sergio Serra, comenta que desde que comenzó la agitación sus cancelaciones ascienden a 50 por ciento de sus reservaciones; pero, peor aún, lo que no pueden contabilizar son las reservaciones que iban a recibir, pero que sus clientes no hicieron por la incertidumbre que reina en torno al puerto.

Para como están las cosas, el que la titular de Sectur afirme que el Tianguis se hará en Acapulco no parece ser más que una posición política de respaldo a la promesa presidencial.

Sin duda a los expositores los tienen asegurados; sería raro que algún destino nacional cancelara su participación. Para enero podrán prever la cantidad de compradores que asistirán, aunque en realidad las grandes transacciones se realizan desde antes y a larga distancia.

El Tianguis Turístico es un evento de relaciones públicas personales, cara a cara, y poco contribuirá a la imagen de México si se malogra. El ánimo del país no está para necedades, se requiere altura de miras y la cabeza fría para decidir si Acapulco es el lugar más adecuado para realizar este evento el próximo año.