Opinión

Terrorismo islámico, ascendente espiral
de muerte

 
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En su reporte, emitido el viernes por la noche, Shelter Cluster informó que 17 mil unidades de vivienda en Gaza fueron destruidas o muy dañadas durante la guerra y otras 5 mil necesitan reparaciones debido a los daños sufridos en anteriores campañas milit

Los atentados del Estado Islámico (EI) están incrementándose vertiginosamente contra objetivos civiles. Los radicales islámicos amenazan cotidianamente a musulmanes y a personas de otros credos; en este ámbito tres días antes de la celebración de su primer aniversario de fundación, el 29 de junio pasado, llevaron a cabo atentados en Túnez, Kuwait y Francia.

En Túnez el EI lanzó un ataque en las plazas de la zona turística de SuuSSa al este de esa nación, ubicadas a 150 km. de su capital, el saldo fue de 39 muertos, la mayoría turistas europeos; previamente, en marzo pasado, habían asesinado a 23 personas (20 turistas) en el Museo Nacional del Bardo, contiguo al edificio de la Asamblea Nacional de Túnez.

En Kuwait, durante las plegarias del viernes en una mezquita, el EI llevó a cabo un atentado suicida con un saldo de 27 muertos, y en Francia, cerca de Lyon, hubo un intento de detonación de un coche bomba contra una planta química estadounidense; la operación no fue exitosa y el atacante decapitó a una persona y puso la cabeza de esta última en la entrada de la instalación junto con una bandera islamita. Cabe destacar que en Francia reside la mayor comunidad musulmana de Europa, superior a cinco millones de personas y también tiene el mayor número de judíos del continente, aproximadamente 500 mil.

Por otra parte, el EI está combatiendo en Siria contra el Ejército de ese país y contra otros grupos rebeldes que buscan derrocar desde hace cuatro años al presidente Bashar al Assad. El EI podría controlar el gobierno de Siria y atacar a Israel y Jordania; el EI ha consignado repetidamente sus intensiones de destruir a Israel; asimismo, ha hecho circular un folleto en la zona oriental de Jerusalén en el que amenaza con una venganza sobre los cristianos de esa ciudad. En este ámbito, las fuerzas de seguridad israelíes informaron el 6 de julio pasado que en los últimos dos meses habían detenido a seis beduinos israelíes, cuatro de ellos maestros, que utilizaban sus posiciones para difundir propaganda del EI entre profesores y alumnos, principalmente; los beduinos habían dejado previamente Israel para luchar con el EI en la guerra civil de Siria.

En el contexto bélico del Medio Oriente, en la zona norte de la península del Sinaí (Egipto), los yihadistas islámicos, sobre todo los afiliados al EI, están muy activos y han matado a cientos de policías y soldados egipcios; incluso, en mayo pasado llevaron a cabo un atentado en el que murieron tres jueces en la ciudad El Arish de la península del Sinaí; el ataque ocurrió “el mismo día en que el expresidente egipcio Mohamed Morsi, apoyado por la Hermandad Musulmana, fue sentenciado a muerte por el levantamiento masivo en 2011 que finalmente lo llevó al poder”. Por otro lado, el fiscal general de Egipto murió luego de que su convoy fue blanco de un ataque de un coche bomba en un suburbio de El Cairo.

El Ejército egipcio ha tomado represalias contra los radicales de la península del Sinaí; recientemente aviones de combate de la Fuerza Aérea de Egipto bombardearon posiciones de los yihadistas; cabe mencionar que bajo el Tratado de Paz entre Egipto e Israel, los ataques aéreos y otros despliegues militares importantes de Egipto en la península de Sinaí requieren la aprobación de Israel, ya que es técnicamente una zona desmilitarizada. El sistema de seguridad de Israel teme que el terrorismo islámico que se expande en la península del Sinaí se infiltre en el sur de Israel para realizar ataques terroristas; de aquí que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) hayan incrementado su presencia a lo largo de su frontera con Egipto y restringido los viajes de civiles a la zona.

Israel está en contacto estrecho con funcionarios de la Inteligencia de Egipto para darle apoyo contra los terroristas. El presidente Benjamín Netanyahu ha expresado: "somos socios con Egipto en nuestra lucha contra el terrorismo radical"; ha advertido que el terrorismo esta siendo guiado por el EI, Irán y los chiitas radicales, así como otras organizaciones, entre éstas Hamas, la cual aparentemente se está coordinando con el EI ayudándolo en sus ataques contra Egipto. Entre Hamas y el EI hay conflictos por que Hamas no quiere perder el control de Gaza, el EI está ganando influencia en esta última. No obstante Hamas, a través de sus hospitales en la Franja de Gaza, acoge a heridos del EI, mientras los yihadistas mantienen un depósito de armas de Hamas en la península egipcia que está fuera del alcance de los ataques aéreos de Israel; igualmente, los yihadistas del Sinaí colaboran con Hamas contrabandeando armas hacia Gaza donde Hamas busca rearmarse tras la derrota que sufrió frente a los FDI en el verano del 2014.

En este marco, el EI a través de su líder Abu Bakr Al Baghdi, ha llamado a sus militantes a destruir los monumentos nacionales egipcios como las pirámides y la esfinge de Giza; el líder considera que estas actividades constituyen un deber religioso que deben llevar a cabo todos aquellos que adoran el islam, ya que la idolatría está estrictamente prohibida por esa religión.

Hamas por su cuenta ha buscado ampliar su infraestructura en Cisjordania para impulsar actos terroristas en esta región y en Israel; tras detener a 40 miembros de Hamas ha reforzado su presencia en Cisjordania. El ministro de Defensa de Israel ha señalado que también los ataques terroristas en Cisjordania han sido alimentados por la incitación de los medios oficiales de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y han guardado silencio, en señal de aprobación.

En el difícil entorno provocado por los atentados terroristas cientos de manifestantes israelíes instaron a Netanyahu a frenarlos. El primer ministro ha indicado que Israel ha frustrado más de 200 ataques en el último año.

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