Opinión

¡Termina 2015!

 
1
 

 

La estrategia petrolera de Arabia Saudita

La economía tuvo varias sorpresas en el año que termina, tanto positivas como negativas, en el entorno externo y en el interno. En México se empezó el 2015 con pesimismo y un deterioro de las expectativas, por la inesperada caída en el dinamismo económico al inicio del sexenio, por el incremento en los impuestos y por la drástica caída en los ingresos petroleros, pero los resultados muestran que se logró mantener el crecimiento a pesar de la grave contracción en varios países de Latinoamérica.

En el aspecto internacional resaltó que la economía de Estados Unidos mantuvo un crecimiento cercano a 2.4 por ciento y su desempleo bajó a 5.0 por ciento, por lo que la Fed finalmente elevó su tasa de interés de referencia, en un cuarto de punto porcentual, después de siete años de tenerla cercana al cero por ciento. Con esta acción mandó la señal de que considera que la grave crisis financiera ha sido superada.

Como temas negativos están que Europa y en Japón no presentan un escenario tan optimista, ya que registraron un crecimiento promedio de solo 1.5 y 0.6 por ciento respectivamente para el año que termina. Por su parte, la economía de China siguió desacelerándose para terminar en 6.9 por ciento, con importantes dudas sobre la calidad de sus estadísticas oficiales. Este menor dinamismo del resto de los países desarrollados se ha reflejado en menores precios de las distintas materias primas y de los energéticos, perjudicando a distintos países exportadores sobre todo a los latinoamericanos. Así, el precio del barril de la mezcla mexicana de petróleo estaba en 60 dólares al inicio del año y hoy es de solo 28.11 dólares. Caídas parecidas han tenido los distintos granos, la gasolina, el gas natural y el acero en los mercados internacionales.

Por su parte, la economía mexicana tuvo un año de contrastes, ya que mientras las expectativas empresariales y de los consumidores han seguido deterioradas, el dinamismo se ha mantenido, aunque menor a las expectativas iniciales del año. Se espera que la economía haya tenido un crecimiento cercano a 2.3 por ciento en el año que finaliza, mientras se pronosticaba que fuera casi de cinco por ciento hace doce meses.

Este logro se tiene a pesar de la fuerte caída en los ingresos petroleros y la contracción de otros países latinoamericanos, como Brasil que cae 3.1 por ciento y de Venezuela con una tasa negativa de 5.0 por ciento.

Resalta que el crecimiento de la economía nacional no es homogéneo en el territorio nacional, ya que mientras los estados del centro del país muestran tasas superiores al diez por ciento por estar beneficiados por el TLC, los estados del sur y la zona petrolera muestran un avance cercano al cero.

Parte del ajuste a este entorno internacional se logró por medio del deterioro en el tipo de cambio, ya que el peso se devaluó en 17.3 por ciento en los pasados doce meses, ya que al inicio del año estaba por debajo de 15 pesos y termina en 17.30 pesos. Esta depreciación ha permitido mejorar la rentabilidad de las exportaciones y del turismo, cuyos ingresos alcanzan niveles récord en 2015. Resalta que este incremento en el precio del dólar no se ha reflejado en un aumento de la inflación dentro del país, la cual va a terminar muy cerca a 2.0 por ciento anual. Esto ha permitido que los salarios tengan incrementos reales, es decir por arriba de la inflación, lo que se ha reflejado en el consumo.

Aunque en el año que termina se tuvo generación importante en el número de puestos de trabajo, éste volvió a ser inferior a las necesidades que tiene el país, por lo que siguió incrementándose el tamaño de la economía informal, que ya es superior a 29 millones de personas. En mi opinión este es el principal problema social del país y del mismo derivan otros problemas sociales y económicos, de inseguridad y de ingresos públicos, entre muchos otros.

En resumen, la economía en el año que termina no fue ni tan buena como algunos pronosticaban ni tan mala como otros temían.

El autor es economista.

Correo: benito.solis@solidea.com.mx

También te puede interesar:
Cómo impacta el aumento de las tasas de interés
Qué le pasa al tipo de cambio
Retos financieros para gobierno y empresas en 2016