Opinión

Tengo un esguince
en la muñeca

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médicos

Me caí junto al tobogán de una piscina hace doce días y me causé un esguince en la muñeca. Tardé 24 horas en acudir al médico. Como era domingo mis alternativas para una consulta regular eran muy pocas. El accidente fue leve, pero quería descartar alguna fractura, particularmente en el escafoides, porque hace 19 años me había roto uno en Boulder, CO.

Para ahorrar tiempo busqué en internet cuáles eran las placas indicadas, y acudí a Laboratorio Médico Polanco por ellas. Muñeca AP, lateral, y oblicua, solicité. A partir de ese momento me he sorprendido de las reacciones, conductas y actitudes de algunos médicos. Me explico.

El primer médico que me atendió, en la sala de urgencias, expresó sorpresa burlona porque ya llevaba las placas de Rayos X. “Lateral, qué curioso”, decía mientras se sonreía. Como no resistió que no fue él quien me indicó dicho análisis, terminó inquiriendo: “Una pregunta, ¿por qué fue a tomarse la radiografía antes de venir aquí?”

Otra doctora me prescribió Arcoxia, del laboratorio MSD, para desinflamar. Pero antes de adquirirla miré en internet las recomendaciones de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Ahí no se recomienda un antiinflamatorio. Únicamente hablan de tomar analgésico en caso de dolor. De tal suerte, no compré Arcoxia y no tomé ningún desinflamatorio. A la fecha no ha hecho falta, pero me sirvió para recordar que los doctores en México sobreprescriben medicamentos (esto ha sido muy común con los antibióticos y los esteroides, de lo que me han recetado mucho, casi nunca los compro, y de todas formas recupero la salud).

Un tercer doctor me recordó lo que es la pedantería. Llegó a la cita en su consultorio casi media hora tarde, mandando. Ya en la consulta, me regañó tres veces, y me aclaró que él sí sabe. Efectivamente es un experto, pero sus constantes regaños hacían ver su consulta como una obra teatral. Es de estos médicos que deja a tus amigos con el ojo cuadrado y luego te lo recomiendan diciéndote: “es un chingón”. Lo será, pero me recordó la enorme reflexión que hay en su gremio respecto de la falta de empatía en los médicos.

Sandra G. Boodman publicó recientemente en el Kaiser Health News: “Algunos estudios vinculan la empatía con la satisfacción del cliente, con mejores resultados, con disminución del estrés en el médico y con un menor riesgo de errores y demandas por malas prácticas. A partir de este año, y de acuerdo a la Asociación de Facultades de Medicina, el Examen de Admisión de Medicina incluirá preguntas sobre comportamiento humano y psicología, en un claro reconocimiento de que ser médico implica también la ‘comprensión de las necesidades de la gente’ y no únicamente de la ciencia.”

Twitter: @SOYCarlosMota
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