Opinión

Tengo 1,000 camisas


 
Dice la FAO, el organismo de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, que en el planeta 870 millones de personas padecen hambre.
 
Dice también que el mundo produce lo suficiente para alimentar a toda la población; afirma, incluso, que la oferta es mayor que la demanda.
 
Entonces, si 12 personas de cada 100 padecen hambre, no es por falta de alimentos sino por falta de ingresos para poder pagar por ellos.
 
Dice Andrés Granier, exgobernador de Tabasco, que tiene 400 pares de zapatos, 300 trajes y 1,000 camisas.
 
La FAO agrega que uno de los problemas es el desperdicio de alimentos. "Más o menos un tercio se pierde después de la cosecha". Hay deficiencias en el almacenamiento, el transporte y hasta en la preparación excesiva de comida que luego se desperdicia.
 
Dice Humberto Moreira, exgobernador de Coahuila, que puede solventar sus gastos en Barcelona, en donde cursa un diplomado, con sus ahorros y con lo que gana como maestro. Con eso le alcanza para vivir en una casa de lujo, en un suburbio de lujo, en una de las ciudades más caras de Europa.
 
Dice la FAO que el problema del hambre en el mundo "radica no tanto en la producción sino en que hay gente, hay sectores de la sociedad, que no tienen acceso a los alimentos porque no tienen ingresos suficientes para comprarlos".
 
Dice el INEGI que en 2011 murieron en México 11,000 personas por hambre y desnutrición, lo que equivale a 30 víctimas cada día.
 
Dice, bueno, no dice, lo omite, pero Arturo Montiel, exgobernador del Estado de México, y Maude Versini, su exesposa, dirimieron parte de sus disputas mediante una división práctica: Versini se quedó con las propiedades que Montiel adquirió en Francia y España, y Montiel con las que están en México, entre otras, la de Valle de Bravo, Estado de México, y Careyes, Jalisco.
 
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) afirmaron en 2011, en el estudio Pobreza y derechos sociales de niñas, niños y adolescentes en México, que 54% de 39 millones de menores de 18 años de edad sufren la carencia de algunos de los derechos sociales en educación, salud, seguridad social, vivienda, servicios básicos o alimentación. De esos niños, 5 millones viven en pobreza extrema.
 
Dice Romero Deschamps que sus hijos ya son adultos y que él no es su contador. Así responde a la denuncia periodística que describe los departamentos de lujo, valuados en 7 millones de dólares, que posee en Miami el hijo del líder petrolero.
 
Parece ser, parafraseando a la FAO, que el problema no radica en la falta de recursos sino en que hay millones de personas que no tienen acceso a ellos y que hay otros, los menos, que toman para sí lo que corresponde a todos.
 
Dice la Sedesol que la Cruzada Nacional contra el Hambre atenderá a 7.4 millones de personas que habitan en 400 municipios en todo el país.
 
Pregunta: ¿La tal cruzada no debería ser precedida, o acompañada, por una cruzada en contra de la corrupción?