Opinión

Tenemos cifras positivas para el tercer trimestre, pero cuidado con lo que viene del exterior

 
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Sams Club. (El Financiero)

Nuestros indicadores oportunos de la economía mexicana y la información más reciente publicada por INEGI y por distintas fuentes privadas nos revelan un desempeño mejor al previsto para los dos primeros meses del tercer trimestre, aunque hacia futuro las cosas se ven más complicadas.

Ya le habíamos comentado en este espacio, que en el mes de julio el crecimiento de nuestra economía, que aún no ha sido proporcionado por el INEGI, podría ubicarse en una cifra de alrededor del 2.7% anual con datos desestacionalizados. Según cálculos elaborados en base a nuestro indicador IBAM para ese mes, que publicamos el pasado 31 de agosto.

INEGI publicará el IGAE de julio el próximo 26 de septiembre.

INEGI publicó la semana pasada el crecimiento de la producción industrial de julio. El crecimiento desestacionalizado fue del 0.3% anual.

Nuestra estimación era de 0.7% anual. Por dentro se ve un buen desempeño de la manufactura, que creció en 2.7% anual, y del renglón de la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final que se elevó en 5.9% anual. La nota roja fue la caída del 6.3% anual en la minería, en donde la producción de Pemex se contrajo 4.8% anual en su serie original. La construcción apenas creció en 0.2% anual.

En julio nos sorprendió la recuperación de las ventas de la ANTAD a tiendas comparables (7.4% real anual vs. 2.8% de junio) y las ventas de automóviles (17.9% anual vs. 25.9.% en junio), apoyadas por un incremento del 3.6% anual en el empleo formal en el IMSS, y el buen flujo de las remesas familiares, que llevadas a pesos implican un incremento del 30% anual en el ingreso de muchas familias mexicanas que las reciben. La producción automotriz creció 11.0% anual, por la entrada de nuevas plantas, mientras que la de junio creció en 4.0% anual.

Por lo que respecta al mes de agosto, tenemos algunas buenas noticias. Nuestro indicador IBEM para agosto, publicado la semana pasada, presentó una variación positiva del +12.41% anual respecto a agosto del 2015. En julio pasado la variación anual del indicador era del +9.19% anual. Los factores positivos que influyeron en este comportamiento fueron:

1. Las ventas de automóviles en el mercado nacional crecieron a un ritmo del 19.6% anual mientras que en julio crecieron en 17.9% anual.

2. La producción automotriz presentó en agosto un incremento del 13.9% anual, (vs. 11.8% de julio) acumulando 3 meses seguidos de crecimiento positivo, después de una racha negativa de 4 meses desde febrero a mayo. Las exportaciones automotrices crecieron en 11.9% anual.

3. Las ventas de Walmart México bajo tiendas y semanas comparables subieron en agosto en términos reales en 4.8% real anual, mientras que en julio se observó un incremento del 4.0% real anual.

La ANTAD nos reportó el 12 de septiembre un incremento muy reducido del 1.7% nominal anual en las ventas de las cadenas comerciales a tiendas comparables, lo que implica una caída del 1% anual en términos reales. Pero al tener este último mes de agosto un fin de semana menos, que agosto del año pasado, el dato desestacionalizado podría ser positivo en por lo menos el +1.5% real anual. Si se observa una desaceleración en el consumo doméstico, pero no una contracción.

Aunque también tenemos muy malas noticias para nuestro sector externo. La economía de los Estados Unidos se está desacelerando más rápido que lo previsto. Está entrando al callejón sin regreso de una recesión. Los indicadores ISM de los Estados Unidos para agosto, no son nada favorable: el ISM de manufactura regresa a números negativos, al situarse en 49.4 puntos. Por debajo de 50 puntos implica contracción del sector. El ISM No Manufacturero bajó de 55.5 a 51.4 unidades, en un solo mes, lo que resulta preocupante porque refleja una importante desaceleración en el mercado interno norteamericano.

Por su parte, la producción industrial americana cayó 0.4% en agosto, luego de subir +0.6% en julio, influida por una caída en la producción manufacturera y de servicios. La industria estadounidense todavía se ubica en recesión. Estos datos hacen menos probable que los integrantes del Comité de Mercado Abierto decidan incrementar el objetivo de la tasa de Fondos Federales para el próximo miércoles.

Es en este entorno adverso que estamos viendo a nuestros legisladores repitiendo el acto de magia de cada periodo de discusión del presupuesto, modificando al alza los supuestos de producción de Pemex, del precio del petróleo, y del tipo de cambio para hacer aparecer más recursos para repartir, en lugar de corregir la plana y buscar un mayor gasto de inversión, contra menor gasto corriente, y un esquema fiscal más amigable a la inversión y al empleo en nuestro país.

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