Opinión

¿Te disgusta tu trabajo? No estás solo

Poco sorprende que una encuesta arroje que más de la mitad de los norteamericanos están molestos con su trabajo; desconozco si hay un estudio similar para México, pero en forma intuitiva podríamos pensar en un porcentaje mucho mayor, como resultado de la frustración de la infinidad de jóvenes con labores muy diferentes a sus estudios, bajos salarios y largas jornadas.

Un punto central en las finanzas personales es trascender la administración del gasto, para analizar y estar pendiente de los ingresos. Por ahí hay un dicho que dice: “No es que algo este caro, más bien ganas poco” y esto es cierto en algunos casos. Todo es relativo y lo que para alguien es un lujo, para otro se trata de una erogación cotidiana.

Estar a disgusto con lo que hacemos puede superar lo económico y radicar en la actividad en sí misma o en los compañeros con los cuales se labora. Ahora bien, si te fastidia tu empleo hay dos opciones creativas: “te cambias o haces que te guste”. La otra posibilidad es vivir frustrado y eso genera una baja productividad, que a la larga redunda en percepciones mediocres e inestabilidad.

Si quieres hacer un análisis sobre tu actividad, te recomiendo un ejercicio muy sencillo:

Anota todos tus deseos del trabajo ideal y luego califica el que tienes, ponderándolo por qué tanto alcanza dichos deseos (sugiero 0 para nada; 1 para poco; 2 para algo; y 3 cuando los cumple totalmente) de esta manera podrás tener una idea cuantitativa de conceptos subjetivos.

Antes de renunciar, busca opciones y califícalas con esos mismos parámetros, para que midas si en realidad la otra disyuntiva es lo suficientemente buena como para cambiarte.

Al final del camino, el salario es una variable importante, pero estoy seguro que valorarás otros factores como el prestigio de la empresa, desarrollo profesional, prestaciones, horarios o distancias, entre otras cosas.

Hay una tendencia a quejarnos e idealizar la vida de otras personas; sin embargo, cada alternativa viene con lo que llamo un “combo”, similar al de los restaurantes de comida rápida. No únicamente debemos dejarnos ir por el factor del ingreso sino tomar en cuenta todos los elementos adicionales que vienen como consecuencia de la decisión.

¿Te disgusta tu trabajo? Puede ser el momento para evaluar cambiar o hacer que te guste el que tienes.