Opinión

‘Tapering’ europeo, ¿qué implicaciones tendría?

 
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[En el primer trimestre del año, el PIB cayó 0.2% en los países del euro/Bloomberg] 

Un artículo de Bloomberg nos reveló el martes pasado que algunos funcionarios no identificados del Banco Central del Euro dijeron que los reguladores del Banco han llegado a un acuerdo informal para iniciar una disminución gradual a su programa de compras de activos, seis meses antes de que el programa termine.

Lo que en alusión a una circunstancia similar por la que atravesó el programa de compra de activos por parte de la Reserva Federal en el pasado, nos lleva a denominarlo el 'tapering europeo’. El vicepresidente del BCE, [Víctor Manuel Ribeiro] Constancio, ha negado que exista ese consenso. ¿Qué significa esto?, ¿qué tan probable es que suceda?, y ¿qué implicaciones tiene para el mundo y para nuestra economía?

Hagamos primero un rápido repaso a lo que sucedió con el tapering de la Reserva Federal y qué impacto tuvo en el mundo.

Unos cuantos meses después de que el presidente en turno de la Reserva Federal, Ben Bernanke, había mandado una contundente señal de que el programa de compras de activos mediante el cual la Reserva Federal creaba dólares a un ritmo nunca antes pensado, 85 mil millones de dólares mensuales, y que mantenía las tasas de interés cerca de cero por ciento por mucho tiempo más, en mayo de 2013 unas cuantas palabras del titular de la Fed estremecieron al mundo financiero.

Bernanke salió a decir ese día, en una reunión del Comité Económico conjunto del Congreso estadounidense que la Fed estaba pensando en ir retirando gradualmente el estímulo monetario si la economía y el empleo mejoraban. Es decir, anunció una futura disminución gradual en la inyección de dinero a la economía (el tapering). Ésta no se concretó sino hasta enero de 2014, con un primer recorte en la cantidad de dinero creada, cuando después entró al relevo la actual presidenta de la Fed, Janet Yellen, y terminó en octubre del mismo año cuando la Fed dejó de crear dinero.

La declaración histórica de Bernanke desató una serie de tendencias en los mercados globales, totalmente opuestas a las que se habían venido formando en la fase de sobreoferta creciente de dólares. A partir de entonces vimos a un dólar que tendió a fortalecerse, las materias primas empezaron su tendencia a la baja, los rendimientos de los Bonos del Tesoro a 10 años, que habían bajado a un mínimo histórico por debajo de 1.40 por ciento anual, se dispararon por arriba de 2.0 por ciento anual, y las bolsas mundiales empezaron a ajustarse a la baja. Es decir, los mercados globales que normalmente se adelantan estuvieron sobrerreaccionado ante esa posibilidad, y cuando las decisiones de recorte del programa se fueron dando, los mercados ya las habían incorporado en sus precios.

El Banco Central de Japón, y más tarde el Banco del euro y el Banco de Inglaterra copiaron el experimento de Bernanke y anunciaron esquemas de política monetaria cuantitativa similares. Es decir, se pusieron a crear dinero como nunca antes lo habrían pensado y fueron bajando sus tasas de interés de corto plazo hasta por debajo de cero por ciento.

Desde octubre de 2014 a la fecha, por el hecho de que la creación de la liquidez excesiva proviene ahora de fuentes distintas al dólar, pero en cantidades muy superiores a las que creaba la Fed, la distorsión en los precios de los mercados globales es aún mayor. Las tendencias gestadas desde mayo de 2013 se profundizaron, mediante este patrón de comportamiento: el euro y el yen observaron fases de debilitamiento excesivo, los rendimientos de los bonos soberanos de largo plazo de Alemania y de Japón se fueron a negativos, lo que es un absurdo que muy bien refleja la impresionante distorsión de los precios a nivel global.

¿Es factible que el BCE inicie, como dice la nota de Bloomberg, un tapering? Bursamétrica tiene contemplado este anuncio para enero de 2017, para iniciarse desde marzo de ese año cuando termina el programa cuantitativo vigente, y para culminar con la creación de euros en diciembre del año entrante. No creemos que las condiciones actuales de la economía del euro, en términos de crecimiento y de inflación, justifiquen ya una salida urgente de las políticas extremas.

Para salirse de esta circunstancia, los banqueros centrales tienen por lo tanto que mandar, antes que actuar, las señales adecuadas a los mercados, después anunciar las medidas de disminución gradual de las dosis de esteroides, y al mismo tiempo prometer dos cosas más: la primera, que las tasas se quedarán muy bajas por mucho tiempo más. La segunda, que mantendrán intacto el tamaño de sus balances.

Dado que los mercados se adelantan, el puro rumor de un 'tapering europeo', nos puede dar como consecuencia el ver en las próximas semanas una tendencia del peso mexicano y del precio del petróleo a fortalecerse, lo que combinado con las expectativas de una posible victoria de la candidata demócrata Clinton para las elecciones en Estados Unidos también podría despresionar al peso por partida doble.

Twitter: @EOFarrillS59

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