Opinión

“Tapering” de la Fed no implica menor estímulo monetario

24 diciembre 2013 5:2

 
 
No es nada nuevo. Tanto en los meses previos al anuncio de “tapering” de la Fed como en los días siguientes a tal anuncio (17 de diciembre), se ha venido utilizando indiscriminadamente la desaceleración en el ritmo de compra de bonos de la Fed y el comienzo del retiro del estímulo monetario como si fueran un mismo proceso. No lo son.
 
El proceso de “tapering” implica una desaceleración en el ritmo de compras de bonos del Tesoro y de aquellos ligados a hipotecas. Es decir, implica un menor ritmo de inyección de liquidez financiera, no su retiro. Estimamos que este proceso se extenderá a lo largo de buena parte de 2014, hasta suspender totalmente las compras hacia principios del cuarto trimestre del año próximo.
 
Así, la inyección de liquidez sólo se desacelerará en los siguientes meses condicionada al cumplimiento de supuestos económicos clave establecidos por la Fed. De hecho, al cierre de 2014 el tamaño de la hoja de balance de la Fed será superior al de este año. Esto es, se anticipa que la política monetaria dentro de un año será más expansiva que la actual, no menos acomodaticia.
 
Lo anterior no obsta para que las condiciones financieras pudieran tornarse menos acomodaticias en los meses próximos debido a un aumento de las tasas de interés de mediano y largo plazos. Pero lo anterior no se deriva del proceso de desaceleración de compras de la Fed (“tapering”), sino de una fase de incorporación de un mejor escenario de actividad y precios por parte del mercado de bonos.
 
Esto es, al centro de la motivación de la decisión de desacelerar el ritmo de inyección de estímulos por parte de la Fed se encuentra un mejoramiento del entorno y perspectivas económicas. En consecuencia, anticipamos que precisamente las tasas de interés de mediano y largo plazos comiencen a incorporar dicho mejoramiento y esto motive un ajuste al alza durante el próximo año. Aun en este escenario, el esfuerzo cuantitativo de la Fed (aunque con un menor ritmo de aumento) coadyuvará a atemperar (o fungir como ancla) al empinamiento (por alza en tasas de mediano y largo plazos) de la curva de rendimientos en EU durante 2014.
 
Adicionalmente, el reforzamiento en la estrategia de manejo de expectativas (“forward guidance”) ha mostrado una eficacia creciente en cuanto a su contribución a un clima de tasas de interés bajas. No es coincidencia que a la par del anuncio de desaceleración en compras, la Fed haya optado por introducir la referencia explícita a que el mantenimiento del actual nivel de la tasa objetivo de fondos federales continuará siendo la apropiada aún bastante después de que se logren las referencias del nivel de desempleo de 6.5 por ciento.
 
De hecho, mientras que el mercado de futuros de la tasa de fondos federales mostró ajustes al alza significativos ante la introducción de referencias a un proceso de desaceleración en el ritmo de compras por parte de funcionarios de la Fed a finales de la primavera pasada, en la vecindad del anuncio reciente ha mostrado una estabilidad importante.
 
Así, parece que los esfuerzos de comunicación de la Fed han logrado separar el inicio de una desaceleración en el ritmo de inyección de estímulos de la perspectiva de comienzo de normalización (alza) en la tasa de política monetaria de la Fed. Si esto continuara siendo el caso, la estrategia de manejo de expectativas sería también clave en lograr un proceso moderado de alza en las tasas de interés de mediano y largo plazos (y por lo tanto de menores presiones sobre las condiciones financieras en 2014).