Opinión

Tapadismo II

    
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EPN

¡Hoy es 27 de noviembre! ¡Qué mello! Hoy 27 de noviembre es el día favorito del presidente Peña para tomar decisiones, según se nos informó en días pasados. ¿Sabremos hoy quién es el agraciado? ¿Es hoy el día cuchicuchi? ¿Nominarán hoy al próximo perdedor de las elecciones? ¿Saldrá luz del jefe máximo? ¿Veremos el besamanos priista a partir de este día? ¿Llegará por fin el alud de panegíricos a favor del señalado por el benevolente, poderoso y sabio dedo presidencial? ¿Se pronunciarán las bases? Recordemos que todo esto es parte de la “liturgia priista”, que recientemente defendió Peña ante periodistas fascinados con el juego del destape.

A pesar del afán de protagonismo del “mata sorpresas” Videgaray –capaz de echarle a perder al presidente Peña lo único que le había salido bien–, todo sigue en veremos. Los medios anticipaban la semana pasada que hoy podría ser EL día. No lo sabemos. El misterio que rodea la decisión hasta el último minuto es parte esencial del rito. Parece que todo está, como acertadamente dijera un expresidente del PRI, Porfirio Muñoz Ledo en: “To Meade or not to Meade”.

Hoy no habrá nada del lado de los opositores. Ellos también respetan la liturgia priista y respetan la fecha mágica del Presidente. Lo hemos dicho: no sólo en el PRI hay dedazos. Los partidos de oposición han adoptado desde hace unos años las formas y los modos priistas, sin la gracia u originalidad de los priistas. Se han convertido en imitaciones burdas y baratas, malas copias de una mala cosa. De cualquier manera ya estamos en la recta final para saber los candidatos de los partidos.

Mientras en el Frente opositor (nótese que ya casi nadie le pone el apellido de “ciudadano”), todavía no deciden nada sobre el método y todos parecen peleados con todos, hay quienes ya saben cómo van a seleccionar a su candidato. En Morena, López Obrador habló y dijo claramente que será con una de sus ya afamadas encuestas. Andrés Manuel siempre ha sido un priista. Es su formación. No es ratero como sus excompañeros, pero es igual de demagogo, autoritario, tolerante con la corrupción y lleno de recovecos y fantasmas ideológicos. Y como lo que bien se aprende no se olvida: López Obrador ha diseñado su propio sistema de tapado –aunque se sepa que es él y que no está tapado–, consistente en una encuesta en la que siempre gana él, sin que se sepan las preguntas ni quién las hace ni nada.

Una vez que él ha diseñado y, también él, aprobado el método, ha invitado a quien quiera a competir democráticamente, bajo el método de las encuestas Peje, con él por la candidatura a la Presidencia. Claro que nadie en su sano juicio lo haría, pero siempre hay un desequilibrado dispuesto a hacer el oso. En este caso se trata de Fernández Noroña, rey del ocio y la vagancia. Claro que ni Noroña se deja ver la cara por Andrés Manuel y dejó claro en un tuit que sabe que si sólo se inscriben los dos, AMLO y él, teme “quedar en quinto lugar”. Así opera la aritmética en Morena, y para los partidos parece ser que el respeto al tapado ajeno es la paz.

Twitter: @JuanIZavala

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