Opinión

Tan cerca de Estados Unidos y tan lejos de su forma de ser

 
1
 

 

Oficina de Scotiabank Banco, que lideró el ranking 2015 de equidad de género. (Braulio Tenorio)

No es necesario interactuar mucho con el mundo corporativo de Estados Unidos para identificar diferencias relevantes en nuestra forma de aproximarnos a los negocios. Quienes interactuamos cotidianamente con el mundo anglosajón, advertimos más temprano que tarde su orientación primaria a la tarea (secundaria a la persona), su gusto y tendencia a las actividades planeadas (contrario al hábito de la improvisación y la flexibilidad latina) y su aproximación directa y transparente al error (distinto al hábito latino de procurar ocultarlo).

Hacemos las cosas de manera diferente, comemos en horarios desiguales y socializamos con códigos diferenciados. Dado que ellos confían en su sistema legal para resolver controversias y nosotros no (preferimos evitarlas hasta donde se puede), los americanos del mundo corporativo suelen otorgar confianza a su interlocutor hasta que le demuestren lo contrario. Los latinos, independientemente del nivel corporativo con el que tratemos, solemos no confiar en nuestro interlocutor hasta que éste se gane nuestra confianza.

Con el riesgo de hacer generalizaciones debatibles, subrayaré tres respuestas que suelen provocar que hasta el anglosajón más mesurado levante la ceja cuando interactúa con mexicanos:

1. 'Al ratito' (In a moment).- Expresión que puede significar cualquier cosa entre unos cuantos minutos y un plazo inequívocamente indefinido y prolongado que, incluso, puede resultar mucho mayor entre más acentuado sea el diminutivo.

¿Cuándo es al ratito? es la pregunta lógica subsecuente, pero salvo que la haga un americano cuya relación de autoridad obligue a dar una fecha concreta, más de uno reiteraría “no te preocupes, no va a tomar mucho tiempo”.

2. 'Ya lo veremos' (We´ll see).- La expresión puede significar un legítimo deseo de posponer por un tiempo razonable la discusión de un determinado asunto, pero también puede resultar una forma 'diplomática' para decirle al interlocutor que no se quiere abordar el tema. Dado que centrar al interlocutor con la pregunta expresa '¿dígame cuándo?' es normalmente muy rudo, así que mejor aprender a insistir de otras formas.

3. 'Tenemos una situación' (We have a situation).- Por alguna razón a los latinos nos cuesta trabajo reconocer que provocamos o enfrentamos un problema y más expresarlo con claridad a un interlocutor. La expresión resulta una forma 'suave' de iniciar una conversación en la que se quiere traer a la atención de un interlocutor un asunto, sin necesariamente definir el tema como un asunto problemático o exaltar ánimos.

Con plena consciencia de lo que le he escrito, confieso que no pude evitar reírme de mi mismo cuando la semana pasada concluía una conversación de negocios con una contraparte americana. Habíamos ya abordado la sustancia de la llamada (la tarea) y nos sobraban un par de minutos. Por socializar, mi interlocutor me preguntó cómo estaba México ante la posible elección de Trump como presidente.

Alcé la ceja. En su pregunta advertí que parecía gustarle ese resultado posible y en dos minutos no podría decirle todo lo que yo hubiera querido.

Así que me encontré afirmándole en el mejor inglés que estuve a mi alcance: Well my friend, we do have a situation. I can tell, respondió e inmediatamente cuestionó: What´s the plan? ¿Plan?, reflexioné. No hay plan. Hay un deseo nacional de que no gane. As of now, no plan. We´ll see. It would be good to work on a plan. Lot´s of changes are coming, replicó.

Tenía la boca llena de razón. Gane quien gane mañana, varios cambios se vendrán y habrá retos múltiples en el entorno de negocios bilateral.

Aun así, con el gen más latino que tengo, respondí: You are right, I´ll do it in a moment. Al colgar pensé, tan cerca de Estados Unidos y tan lejos de su forma de ser.

El autor es empresario y conferencista internacional.

Twitter: @mcandianigalaz

También te puede interesar:
Lo bueno, lo malo y lo excitante del Gran Premio de México
Tres máximas para la conducción de un panel corporativo
Dos lecciones de millennials para un irrefutable gen-X