Opinión

Tamaulipas, entre el crimen y dos mujeres

 
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Policía Estatal de Tamaulipas (Corresponsal)

En ambos municipios de Tamaulipas la población vive con miedo. En ambos hay al menos dos gobiernos: el electo en las urnas y el que gobierna bajo el mando del crimen organizado. Recientemente me dijo una mujer en Reynosa: “aquí hay un gobierno de las 9:00 a las 6:00 de la tarde y a partir de esa hora son otros quienes gobiernan, son otros quienes deciden sobre vidas y territorios. Son otros quienes 'otorgan permiso para visitar ciertas colonias y poder hablar con la gente'”.

Tanto en Reynosa como en Matamoros la ciudadanía, con extraordinario valor y coraje, enfrenta cada día realidades que en otros rincones del país suenan lejanas, que son inaceptables y profundamente dolorosas. El pasado 10 de mayo, minutos antes de asistir a un desayuno para festejar el Día de las Madres, una reconocida periodista en Reynosa me dijo: “nosotros hace tres años éramos ocho hermanos, cinco mujeres y tres hombres, pero un día se llevaron a mis tres hermanos y no han regresado. Mi hermano más pequeño había regresado un día antes de Estados Unidos y ninguno de ellos tenía que ver con los criminales, desde entonces todo cambio para nosotros”.

Con esta historia –imposible de imaginar el dolor para una madre, una familia y una comunidad entera– acudí a este encuentro con mujeres que con extraordinario valor estaban ahí para confirmar con su presencia el poder de su reclamo, indignación y dolor. Querían poner por delante la urgencia del cambio, la desesperada exigencia de una vida ciudadana con dignidad y sin miedo, una vida sin extorsiones, secuestros, muertos y desaparecidos. La exigencia de volver a ser libres.

Quiero destacar, sin menoscabo del valor y compromiso del resto de nuestros candidatos y candidatas, que por encima de la guerra sucia, siguen avanzando las historias de dos mujeres que contienden hoy por las alcaldías de Matamoros y Reynosa.

Hace 13 años un fuerte dolor en el rostro le cambió la vida a Verónica Salazar cuando sólo tenía 25 años.

Vero recuerda perfectamente lo que el médico le dijo: “Pueden pasar dos cosas. La primera es que a lo mejor te vas a morir. La otra es que vas a vivir pero vas a quedar fea, deforme, sin dientes, con la cara sumida”. Tras ocho años de lucha por superar la batalla contra un cáncer que le arrebató un pómulo, la mitad del paladar, la mitad de la dentadura, un ojo y la audición de un oído, Verónica Salazar regresó con entusiasmo y fortaleza a servir con pasión y entrega a los más necesitados y ahora, calle por calle, busca el voto para ser la alcaldesa de Matamoros. Como afirmó en días pasados: “me dijeron que me iba a morir y aquí estoy; me dijeron que jamás podría ser política y aquí estoy; me dijeron que no sería candidata y aquí estoy...”

Maki Ortíz, hoy senadora con licencia, quiere gobernar Reynosa. Un año después de asumir el cargo de diputada federal le diagnosticaron cáncer de mama con metástasis a ganglios linfáticos. Maki, quién es médico de profesión, cuenta que en medio de la lucha por sobrevivir a la enfermedad tomó la decisión más importante: no enfermar su alma.

Luego de ocho años, 16 quimioterapias, más de 40 radiaciones y tres cirugías en el seno derecho, le ganó la lucha al cáncer. Sin embargo, esta guerrera imbatible enfrentó una nueva prueba en 2014. Sufrió un infarto cerebral por el cual perdió la movilidad de la parte izquierda de su cuerpo y la visión.

Maki Ortiz es incansable y cada día suma más voluntades y apoyos para ser la primera mujer alcaldesa de Reynosa, y hacer realidad su llamado: ¡Libérate, Reynosa!

Así estas dos mujeres, venciendo lo que para muchos eran batallas perdidas, trabajan hoy con el poder de sus convicciones, con la fuerza para liberar a los suyos del gobierno del crimen y reconstruir la ruta de la libertad, el camino donde la ley sustituya al miedo y la esperanza al dolor.

Sus historias de vida ya son una victoria, un ejemplo y sin duda un enorme compromiso, porque después de estar a su lado no existe razón alguna para detenernos.

Twitter: @JosefinaVM

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