Opinión

Tácticas dilatorias

Pues ya volvieron a las andadas. Resulta que los coordinadores parlamentarios se habían puesto de acuerdo para discutir en bloques las reservas de los paquetes de iniciativas que ahora se debaten en la Cámara de Diputados. También habían quedado de decretar recesos para no hacer sesiones maratónicas, de esas que duran toda la madrugada.

Pero un grupo de perredistas y los diputados más cercanos a la posición de AMLO en las otras izquierdas, ya reventaron el intento de hacer una discusión civilizada y ahora quieren alargar interminablemente la discusión en este proceso legislativo.

Incluso, no descarte que en cuanto se vea que la táctica no está funcionando, intenten tomar la tribuna, para volver a retrasar y atraer reflectores.

Pero ya hay espacios alternos listos. Así que, más allá de los pataleos de última hora, dé por un hecho que el paquete energético quedará resuelto en el curso de la próxima semana.

Consultas y firmas cachirules

Se dice fácil, pero eso de convocar a una consulta popular será una prueba de ácido para los que quieran realizarla.

Saque usted sus cuentas. El principal requisito establecido por el Congreso para llevar a cabo ese ejercicio, es el de reunir un millón 600 mil firmas, es decir 2.0 por ciento aproximado del padrón electoral nacional, para que proceda. Ouch.

En el caso del PRD y Morena, que ya no van juntos ni a la esquina, tendrán que rascarse con sus propias uñas para conseguir las firmas que respalden su cruzada contra la reforma energética. Pero eso no es todo, porque los panistas tomaron prestado el tema de los minisalarios.

Todo eso implica que las tres fuerzas partidistas tendrán que reunir en conjunto cuatro millones 800 mil firmas.

Pero además no se permitirán firmas cachirules. Bueno eso dicen. Porque las firmas deberán corresponder con las credenciales de elector vigentes.

Es decir, que nada de electores sacados de los panteones. Veremos.