Opinión

Syngenta: si hace falta, esperaremos un año más

De acuerdo a Rafael del Río, director general para Latinoamérica de Syngenta –la empresa de agrobiotecnología–, México no es tan diferente de otros países en cuanto a las manifestaciones de resistencia que se dan en ciertos sectores contra los organismos genéticamente modificados. Existe un proceso que cada país debe vivir, pero que al final debe arrojar un resultado positivo, porque es un hecho que la población mundial rebasará los nueve mil millones de personas en el año 2050.

Syngenta es una firma global de tecnología de punta en herbicidas, fungicidas y granos genéticamente modificados. Estos últimos no los ha podido vender en México porque todavía no hay una reforma al campo que resuelva qué hará este país en la materia. Sus granos modificados son principalmente maíz, la especie más defendida por grupos que se oponen a su siembra aquí.

Dice Del Río que ante el reto que representa la oposición a los organismos genéticamente modificados, o transgénicos, es necesario establecer el debate bajo fundamentos técnicos y no políticos. Brinda datos, por ejemplo, de que su programa denominado Good Growth habilita a productores de tomate a incrementar 35 por ciento la productividad de sus cultivos, y a los de la papa a un salto de 20 por ciento. Eso es posible si se siguen los protocolos y se incorpora la tecnología de punta.

Creo que las empresas de la ciencia agrícola han sido extremadamente pacientes frente a la lentitud del gobierno mexicano para lanzar la reforma al campo y definir de una vez la forma, profundidad y alcance en el uso de transgénicos. Y seguirán siendo pacientes, a decir de Del Río. No obstante, ellas no se detienen, y entretanto seguirán vendiéndonos los productos que les compramos por toneladas.

¿Ejemplos? El insecticida Lorsban de Dow AgroSciences, que promete “bajo olor” pero efectivo “control de las principales plagas”. Otro más: Emesto, un fungicida de Bayer que controla todos los tipos de Rhizoctonia en la papa, “con una sola aplicación en el fondo del zurco al sembrar”.

Sorprende el silencio de la Sagarpa de Enrique Martínez y Martínez respecto de la reforma al campo. Nada por aquí, nada por allá. Ya la dejaron morir, y han preferido acentuar otra estrategia: decir que tendrán más presupuesto en 2015, que reflexionan estos días en un congreso sobre el atún, y que apoyan a nuestros agricultores para que visiten expos como la de Francia. Entretanto, y a la sobra de los políticos, la tecnología agrícola en el mundo sigue avanzando velozmente.

Las empresas como Syngenta no tienen nada que perder. En realidad uno o dos años más de ventas demoradas en maíz transgénico serán un costo mayor. Sí, pero para los agricultores mexicanos.

Twitter: @SOYCarlosMota