Opinión

Subió la tasa el Banxico

 
1
 

 

Banxico

Tal como era ampliamente descontado, la semana pasada el Banco de México subió su tasa de interés de referencia en línea con el aumento que llevó a cabo el FED estadounidense. Al respecto, dos aspectos son relevantes de destacar.

En primer término, en esta ocasión el banco central fue especialmente explícito y directo al señalar que dicha acción fue en “respuesta” al incremento de la tasa de interés que llevó a cabo el FED el día anterior.

Es más, señaló que si no hiciera eso se podría generar una depreciación adicional del peso y afectar las expectativas inflacionarias y la inflación misma.

Creemos que el banco central se expresó de esta manera para detener las especulaciones que se habían tejido en los mercados financieros respecto a la posibilidad de que no aumente las tasas de interés, mismas que estuvieron fundamentadas en los buenos resultados inflacionarios registrados hasta el momento y de la debilidad que aún muestra la economía, sin tener en cuenta la estrecha relación que existe entre México y el exterior.

Tal como señalábamos la semana pasada, la autonomía que tiene el Banco de México respecto al manejo de su política monetaria es relativa, debido a la elevada interdependencia económica y financiera que mantiene nuestro país con Estados Unidos. La plena movilidad de capitales que caracteriza a la economía mexicana hace prácticamente imposible despreciar lo que haga el FED estadounidense, por lo que en la práctica el balance actual de riesgos entre crecimiento e inflación pasó a segundo plano y no al revés.

Lo más importante, es que este patrón de comportamiento del Banco de México se mantendrá durante los próximos tres o cuatro años, mientras dure el proceso de aumento de las tasas de interés americanas. Es más, en el caso en que la inflación o el tipo de cambio observen incrementos importantes en México el banco central tendrá que ir más allá que el FED estadounidense.

En segundo término, al parecer, el comportamiento del tipo de cambio después de la decisión del Banco de México no ha dejado satisfechos a los agentes económicos, quedando la impresión de que el aumento de las tasas de interés internas ha sido o es insuficiente, por lo que no debería descartarse una intervención adicional por parte del banco.

La paridad del peso contra el dólar tocó un máximo de 17.39 el viernes 11 de diciembre, a consecuencia principalmente del desorden en el mercado petrolero mundial, y de allí, bajó hasta 17.10 antes de la decisión del FED estadounidense y a 16.97 después de ésta.

Posteriormente, al cierre del jueves 17 de diciembre, día en que el Banco de México tomó la decisión de aumentar también la tasa de interés, el tipo de cambio cerró en 17.04, tras registrar una reacción muy volátil, nivel que aumentó a 17.09 al cierre de las operaciones del viernes.

Al respecto, se entiende que desde el jueves de la semana pasada, las presiones del exterior sobre la economía mexicana están siendo contenidas no sólo por el tipo de cambio y por la venta de divisas en el mercado cambiario, sino también por las tasas de interés, por lo que debería registrarse una menor presión sobre la paridad, fenómeno que aún no se observa con claridad.

Si bien se podría pensar que es precipitada esta conclusión, lamentablemente en los mercados financieros no hay nada prematuro, por lo que lo es probable que el tipo de cambio siga siendo la variable de moda en los mercados financieros.

También te puede interesar:

¿Subirá la tasa el Banxico?

Mal inicio del cuarto trimestre

Argumento plastilina