Opinión

Subastas y Semana Frieze en Londres

 
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Frieze Art Fair. (http://friezelondon.com/)

Como cada año a mediados de octubre, Londres se vuelve epicentro del arte contemporáneo internacional gracias a Frieze Art Fair, la feria de arte más importante del Reino Unido, que además se acompaña de eventos de las grandes casas de subastas como Christie’s, Sotheby’s, Phillip’s y exposiciones en diversas locaciones que aumentan la oferta de la feria.

Este 2015 Frieze Art Fair contó con la participación de 160 galerías y más de mil artistas, sobre todo jóvenes y emergentes, lo que brinda la oportunidad de adquirir piezas a bajo costo, a partir de mil libras -algo así como 25 mil 600 pesos. Aunque también es posible encontrar obra de artistas de renombre como fotografías de Jeff Wall en 1 millón de libras (25 millones de pesos), un Wolfgang Tillmans por un poco más de 50 mil libras (1millón 300 mil pesos) o una escultura de Phyllida Barlow por 25 mil libras (650 mil pesos) en el booth de la galería Hauser & Wirth, cuyo copropietario Iwan Wirth explicó: “Hay mucho ruido alrededor de Frieze, así que tratamos de hacer algo excitante para nosotros y para el artista, esperando traducir eso al público”.

El jardín escultórico en el Regent’s Park; Frieze Masters con piezas de arte moderno y antiguo; Frieze Projects con un programa de instalaciones y performance de colectivos y artistas jóvenes; y el segundo Frieze Artist Award, otorgado a la artista neoyorquina Rachel Rose, fueron los eventos fuertes de la feria.

Pero en lo referente a las subastas durante la Semana Frieze, más que sorpresas hubo un fenómeno curioso. Ya que el perfil del público y la mayoría de los eventos van enfocados al arte más actual, Christie’s y Sotheby’s en sus noches de subasta se orientaron más en artistas más jóvenes en lugar de grandes nombres, por lo tanto no se vieron escandalosas cifras ni récords rebasados. En total, Christie’s tuvo una venta de 55 millones de dólares, siendo Cabin Essence (1993-4) del artista escocés Peter Doig (1959) el lote más caro, vendido en 14.8 millones de dólares. Cabe mencionar que en 1994 esta pintura fue adquirida en 15 mil dólares. Sotheby’s por su parte vendió 56 millones de dólares y su pieza estrella fue Untitled (The Black Athlete, 1982) de Jean Michel Basquiat, vendida en 4 millones de dólares.

Ambas casas de subasta complementaron sus ventas con una noche de arte italiano de posguerra, en la que sí se establecieron nuevos récords para artistas como Alberto Burri, con Rosso Plastica (1961), que rebasó los 5 millones de dólares en Christie’s, y Lucio Fontana, que alcanzó en Sotheby’s la cifra de 24 millones 676 mil 668 dólares por Concetto Spaziale, La Fine di Dio (1963).

El hecho de que el mercado haya girado a revisar el arte italiano de la década de 1960 es muy significativo, pues artistas como Jannis Kounellis, Michelangelo Pistoletto, Alighiero Boetti, Lucio Fontana o Alberto Burri forman parte de un turbulento momento histórico, que confrontado con el pop de Andy Warhol, cuestionaba éticamente el papel del artista y cómo debía producirse el arte dentro de la inminente mediatización e industria de consumo. Estos artistas, la mayoría inscritos en el movimiento del Arte Povera, renuncian a la promesa de la abundancia, el progreso y a la posibilidad de creer en utopías sociales, lo cual es una paradoja con el espíritu mercantil del arte actual.

Este boom del arte italiano de posguerra puede reflejar por fin una madurez en el mercado del arte, que comienza a sensibilizarse por movimientos y artistas no muy populares, o puede ser sólo la respuesta a estímulos generados por los programas expositivos de los grandes museos, como por ejemplo el Museo Guggenheim de Nueva York, que actualmente está presentando Alberto Burri: The Trauma of Painting. Sólo el tiempo lo dirá.

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