Opinión

Su llamada es muy importante para nosotros

A veces las anécdotas personales pueden ser asunto de interés público, no por el sujeto de la anécdota sino porque pueden reflejar hechos que estén afectando a muchas personas. Así pues, ruego al lector su anuencia para relatar un pequeño y gran suceso personal.

Un buen día (es un decir, claro, porque en realidad se trata de un mal día), me entero que desde hace dos meses estoy pagándole a Telmex unos equipos que no solicité ni recibí.

Hasta antes de darme cuenta de esos cargos, creía que el alto monto que estaba pagando a través de mi tarjeta de crédito se debía a un excesivo uso del servicio por mi parte. Debía propinarme un buen y oportuno regaño por estar gastando tanto.

Bastó una ojeada a mi recibo telefónico para darme cuenta de que desde noviembre de 2013 (corría entonces febrero de 2014) estaba pagando una iPad W1 16GB Black-Spamd510 y una Tablet Samsung Galaxy Note 8?, con un costo de nueve mil 600 pesos y ocho mil 112 pesos, respectivamente. Lo bueno, bondades de Telmex, era que me los cobrarían en 12 mensualidades de mil 107 pesos, sólo porque debido a más bondades de la empresa me estaban haciendo un descuento.

Esto es fácil, me dije. Voy a la oficina de Telmex, explico que yo no solicité ni recibí tales equipos, me creen, ofrecen unas 257 disculpas, me bonifican lo que ya he pagado y asunto que terminó.

Voy, pues, a las oficinas de Telmex en Avenida Universidad. Expongo en síntesis mi asunto en el mostrador de la entrada y me dicen que para eso tengo que hablar por teléfono. Bien, digo, pero ya estoy aquí, así es que me gustaría hablar con un ejecutivo. No, me dice la chica uniformada, tiene que hablar por teléfono. Y agrega: si quiere puede hacerlo desde aquí, levanta usted ese teléfono y le contestan.

Levanto el auricular y de inmediato se oye el timbre. No está mal, digo, casi feliz. Luego de unos segundos, una voz mecánica afirma que mi llamada es muy importante para ellos. Casi me conmueve. Estoy que no quepo de gusto, y por eso acepto que en los siguientes segundos me repasen una buena lista de productos que Telmex me ofrece. Corte. Por favor, dice otra vez la voz mecánica, espere en la línea. Más anuncios. Corte. En un momento una de nuestras operadoras lo atenderá. Más anuncios. El locutor está realmente entusiasmado. Casi me dan ganas de inscribirme a un paquete de grandes diversiones por sólo 69 pesos. Corte. Por el momento nuestras operadoras están ocupadas. Por favor, espere. Más atractivos servicios y descuentos. Corte. Gracias por llamar a Telmex, su llamada es muy importante para nosotros. Música, voces felices, la dicha a mi alcance si adquiero cualquiera de los servicios o productos que me ofertan. Corte. Estimado cliente, por el momento no lo podemos atender. Por favor intente más tarde. Azorado, cuelgo.

Veo a la chica uniformada del mostrador de la entrada, que sonríe de acuerdo con los cánones del Curso de Atención a Clientes.

La pesadilla apenas comienza.

(Continuará)