Opinión

SSIA, el lado obtuso
de Asur

Tomé un vuelo de Aeroméxico el domingo, desde Cancún a la ciudad de México. Aproximadamente 17 horas antes hice web check in, porque la experiencia me decía que los escasos mostradores en la terminal podrían ser un riesgo para perder el vuelo, así que decidí evitar la documentación in situ. Diligente, solicité el pase de abordar vía electrónica. Al instante me llegó a mi smartphone, con su código QR y todos los datos para que yo pasara directo a la sala de abordar. Como no llevaba líquidos en cantidades grandes, decidí acortar el tiempo que estaría en la terminal, llegando una hora antes del vuelo (algo innecesario en aeropuertos donde a la zona estéril se pasa con rapidez).

Pues bien, resulta que al llegar al arco de seguridad, los oficiales que revisan la identificación y el pase de abordar no me dejaban entrar con la versión electrónica de este último. Me dijeron que no servía; que no tenían lector de esos códigos y que me tenía que formar en los mostradores de Aeroméxico para obtener un pase de abordar impreso. Punto.

Me acordé de Bruce Banner cuando enverdece. Le pregunté a la oficial de seguridad de la empresa Sistemas de Seguridad Integral Avanzada (SSIA) cuál era la diferencia entre el pase de abordar impreso que presentaban otros pasajeros y el mío. Me respondía obtusamente que no tenían un aparato lector electrónico para esos códigos. No obstante, los pases impresos tampoco los escaneaba con ningún lector especial. Sólo hacía contacto visual con el nombre del individuo y verificaba la identidad en la credencial que se les presentaba. Nada de escáner. Luego me echaron montón, y se pusieron de malas.

En el punto culminante, el personal de SSIA me dijo que el problema era del aeropuerto (es decir, de Asur, la empresa de Fernando Chico Pardo), que había definido así los parámetros para ingresar al aeropuerto. No me quedó de otra más que hacer la fila de Aeroméxico y pedir mi pase de abordar impreso.

¿De qué sirven las millonarias inversiones en tecnología de Aeroméxico si empresas como Asur y SSIA le boicotean el servicio al cliente en las transacciones más básicas? ¿Cuántos turistas internacionales con pases de abordar electrónicos sufrirán estrés al ver que sus transacciones se invalidan por estos patéticos procedimientos? Algunos perderán sus vuelos; se sentirán ingenuos. ¿Por qué el segundo aeropuerto más importante del país mantiene a una empresa como SSIA, siendo que tiene tantos reportes de maltrato al cliente (internet está inundado de ellos)? ¿Qué gana Fernando Chico Pardo haciendo negocios con ellos?

Y luego los empresarios quieren que la productividad la corrija el gobierno. ¡Si lo que tendrían que cambiar son sus propias mentes!

Twitter: @SOYCarlosMota