Opinión

¿Son las finanzas personales para capitalistas, ricos y esnobs? 

 
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[Las regiones con mayor crecimiento tanto de individuos ricos como de monto de riqueza fueron América de Norte y África. / Bloomberg] 

En ocasiones me encuentro con actitudes de derrota y enojo cuando se toca el tema de finanzas personales: “¿cómo quieres que ahorre si apenas me alcanza para comer?”; “la administración del dinero sólo es para ricos”; o aseveraciones con cierto tinte ideológico como “estamos mal porque el sistema capitalista nos explota”.

Hay dos caminos para abordar la importancia de las cuentas familiares: se aplica a la preservación de los recursos que se tienen o queremos salir del apremio económico. Esto genera contraste y es fácil caer en extremos; los ricos pueden decir 'yo no lo necesito' y los pobres argumentar 'no tengo que cuidar'. Veamos un enfoque proactivo.

Las finanzas están relacionadas con la estrategia del manejo del dinero, independiente de la abundancia o escasez del mismo. Es obvio que están presentes diferentes motivaciones; quienes tienen mucho habrán de dedicar tiempo para analizar en dónde invertir para sostener el poder de compra de su patrimonio y acrecentarlo, mientras los que recienten carencias estarán buscando cómo hacer rendir sus percepciones y brincar hacia un estado de bienestar mayor.

Los ricos parten de la abundancia y de tener cubiertos sus requerimientos básicos; sin embargo, en esas circunstancias es usual el dispendio e incluso llevar a la pérdida de dicha seguridad. Es necesario que emprendan la vía de la planeación de sus gastos y que su inversión esté bien diversificada mediante un portafolio con una mezcla eficiente entre riesgo y ganancias.

Pensemos que tienen el reto de capacitar adecuadamente a su familia para evitar el derroche de lo que se les va a transmitir en algún momento y sean responsables de saberse controlar.

En cambio, a las personas que tienen escasez, las finanzas les ayudan a que el sacrificio tenga un sentido de propósito y sus metas puedan cumplirse en un lapso razonable. Rendirse a los designios de la pobreza conduce a mantener en forma permanente los problemas económicos.

Una buena administración bajo estas condiciones permite racionalizar el gasto; ser cuidadosos con el endeudamiento y buscar de manera continua mejores opciones de ingreso.

También existe una obligación de mensaje familiar para que los hijos tengan el sello de la cultura del esfuerzo y no se rindan. Detrás de cada individuo con un elevado capital hay historias de sacrificio, ya sea de ellos o sus antecesores.

Twitter: @finanzasparami

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