Opinión

Somos, orgullosamente, Tecnológico Nacional de México

  
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Aurelio Nuño (Tomada de @aurelionuno)

      La nueva imagen del TecNM representa el ánimo y el empuje que     caracteriza a sus estudiantes.

Desde que soy secretario de Educación Pública he tenido la oportunidad de conocer a muchos alumnos del Tecnológico Nacional de México. En febrero del año pasado, tuve la oportunidad de asistir, junto con el presidente Enrique Peña Nieto, al Instituto Tecnológico Superior de Poza Rica. Ahí conocí a Erik, un joven alumno que, junto con su equipo, ha participado en diversos concursos de robótica, poniendo el nombre de México muy en alto. Otro gran ejemplo es el de Mario, a quien conocí cuando visité el Instituto Tecnológico Mario Molina, en Tequila, Jalisco. Gracias a sus méritos académicos, Mario fue seleccionado para realizar una pasantía en la NASA.

Ellos son parte de una generación de mexicanos sin complejos, dispuestos a romper barreras, listos para competir en el mundo. Forman parte de una generación que sabe que su mérito y su esfuerzo son la mejor apuesta para salir adelante. Además, están orgullosos de pertenecer a una institución educativa que tiene una gran tradición, que inició hace casi 70 años, cuando se crearon los primeros institutos tecnológicos en Durango y Chihuahua.

2014 fue un año clave, ya que el Presidente de la República creó al Tecnológico Nacional de México, con la visión de dar una personalidad propia a la mayor institución de educación superior tecnológica del país.

Hoy ya son más de 580,000 alumnos en 254 planteles de toda la República. Por ello, una institución de esta magnitud e importancia necesitaba tener una identidad propia, una que los diferenciara, pero, sobre todo, que los unificara y los hiciera sentir parte de la gran comunidad a la que pertenecen.

En septiembre del año pasado tuve la oportunidad de reunirme con líderes estudiantiles del Tecnológico Nacional, quienes me visitaron en la Ciudad de México. En aquella ocasión, platicamos de varios proyectos, pero, sin duda, una de las principales preocupaciones de los alumnos era construir su propia imagen, una acorde al ánimo y al empuje que los caracteriza.

Ese mismo mes lanzamos una convocatoria de carácter democrático e incluyente. Se recibieron más de 1,000 propuestas de todo el país. Y un jurado calificador, integrado por estudiantes, profesores y funcionarios de la comunidad del Tecnológico hizo una selección de diez propuestas finalistas, las cuales se sometieron a votación por parte de la misma comunidad.

Se trató de un proceso abierto y transparente. Fue la propia comunidad educativa la que promovió, mandó las propuestas, seleccionó a los finalistas y votó por los ganadores.

Karina Salazar Galindo, estudiante de Ingeniería en Mecatrónica en el Instituto Tecnológico Superior de Uruapan, Michoacán, fue la ganadora del concurso. Su propuesta, que suma las características aztecas, mayas y olmecas, define la procedencia, identificación y unicidad de nuestras raíces como una sociedad tecnológica, enmarcando de manera precisa el espíritu de nuestra nación. Estoy seguro de que el logo que ahora los representa estará siempre asociado con la excelencia académica y la vanguardia educativa de México.

La educación tecnológica está dedicada a generar profesionistas integrales, que estén involucrados con los avances tecnológicos y la innovación, pero que también busquen cómo aplicarlos para mejorar la calidad de vida de las personas.

Son los estudiantes del Tecnológico Nacional, quienes tendrán la oportunidad de aportar su talento y creatividad para esta nueva era de cambios que vive la humanidad y aprovecharla para triunfar y llevar a México a alcanzar el gran potencial que tiene como país.

Al ver esta nueva imagen, todos, en México y en el mundo, reconocerán la grandeza del Tecnológico Nacional de México. La identidad genera unión y la unión hace la fuerza. Somos, orgullosamente, Tecnológico Nacional de México. 

*Secretario de Educación Pública