Opinión

Solo culpe a los negativos

Ajá! Se me pasó esto de Jürgen Stark, que es una de las cosas más increíbles que he visto escritas por un ex banquero central: “Es probable que estemos viviendo un periodo prolongado de estabilidad de precios”, escribió el ex miembro del consejo directivo del Banco Central Europeo (BCE) en una columna de opinión publicada recientemente por el Financial Times (puede leerse aquí: on.ft.com/1kT4h2U). “Es una buena noticia. Estimula el ingreso disponible real y eventualmente apoyará el consumo privado. Las expectativas de inflación están bien ancladas, y no hay evidencia de que las familias y las compañías estén retrasando sus compras debido a expectativas negativas. Las advertencias de deflación abierta y los llamados para acción del BCE son equivocados e irresponsables. Entre más tiempo persista esta discusión, y entre más intensa se vuelva, más probable es el riesgo de una profecía auto cumplida”, afirmó.

Entonces, el Sr. Stark empezó afirmando que baja inflación impulsa el ingreso disponible real. Esa es una respuesta de cero en cualquier examen de licenciatura: sí, baja inflación hace que suban las ganancias de ingreso para cualquier tasa determinada de incremento en ingreso nominal (no ajustado), pero la inflación baja reduce uno a uno la tasa de crecimiento nominal del ingreso. La noción de que una ex autoridad monetaria no lo entienda es pasmosa.

Ahora, no es cierto que inflación baja no tenga efecto; incrementa el valor real de la deuda, lo que es contradictorio porque los deudores reducen el gasto más de lo que lo elevan los acreedores, e inflación baja también resulta en un incremento en las tasas reales de interés cuando las nominales están cerca del límite inferior cero. Pero ambos son efectos que deprimen la demanda.

Ah, y baja inflación europea general empeora mucho más el problema de ajuste para los países deudores, cosa que el Sr. Stark ni siquiera mencionó.

Pero lo realmente notable es su afirmación de que incluso hablar sobre la posibilidad de deflación sea irresponsable, porque eso puede convertirse en una profecía auto cumplida.